TESTIMONIO HUESPED HOSPEDERIA SANTA FRANCISCA ROMANA

“Mi nombre es Mónica Delucchi y quería contarles un poco de lo que ha sido mi experiencia en la Hospedería, de lo que ha sido para mi hija y para mí: un verdadero HOGAR.

Nosotras llegamos desde Arica hace 7 años y, por diversos motivos, un día nos vimos en la calle, y fue cuando un ángel nos habló de la Hospedería Santa Francisca Romana. Averiguando, llegamos a estas puertas, donde se nos recibió como si fuéramos parte de esta familia.

La tía Zoila y la tía Carmen, que son las caras visibles de esta gran obra, siempre han tenido la palabra de apoyo y ayuda que hemos necesitado.

Lo que nosotras encontramos acá no es sólo un techo y comida, sino que muchísimo más: una amiga, una hermana… una familia.

En todo este tiempo que llevamos en Santiago, hemos tenido nuestros altos y bajos, y las amistades generalmente las hemos tenido en las primeras, pero en las segundas hemos tenido a nuestros tíos y tías del Movimiento Manquehue. Si, porque aquí no sólo están las tías que ya mencioné, sino también las tías y tíos voluntarios que vienen a acompañarnos, alegrarnos, aconsejarnos y nos traen las cositas más ricas que he comido.

Muchas veces me he preguntado qué sería de nosotras si este sitio no existiera, y otras tantas, agradezco a Dios que no se haya desvanecido en el tiempo, que hay ángeles en la tierra que ayuden a que la Hospedería Francisca Romana no cierre. Y seguiré rogando para que los 19 años de vida que se celebran hoy, se multipliquen “70 veces 7” años más.

Gracias tías y tías por hacerlo posible”.

 

Mónica Delucchi

Huesped Hospedería Santa Francisca Romana