VOLUNTARIOS

“Para mi la experiencia de compartir con las huéspedes a sido un cable a tierra para agradecer en medio del consumismo en que vivimos, valorar y apreciar con gratitud todo lo que Dios me ha dado. He aprendido también a llegar de una manera más amistosa y generar instancias de amistad y de escucha con las huéspedes, la verdad es que ellas me han enseñado mucho, sinceramente siento que yo salgo mucho más beneficiada del granito de arena que puedo llegar a aportar. Mi familia también se ha hecho parte de la Hospedería Santa Francisca Romana, dando desayuno todos juntos cada 25 de Diciembre y ha sido una experiencia maravillosa.”

María José Tupper

“Ir a la hospedería Santa Francisca Romana hace ya más de 6 años no es un sacrificio, todo el contrario, si alguno de ustedes ha ido de voluntaria me podrá entender lo que se siente ayudar a los demás y sentirse más feliz, más llena y sintiéndose un aporte. A menos de 20 minutos te encuentras con un grupo de mujeres que quieren salir adelante, con muchos problemas que jamás había pensado que podían existir, ya que la realidad que tengo yo es otra. Escuchar a estas mujeres, entender sus situaciones, sentirme útil en sus vidas es algo que no se puede explicar, te llena por dentro de verdad. Una manera de desconectarme y salir de mi vida rutinaria para valorar lo que tengo y ayudar a quienes lo necesitan, creo que es indispensable para tener una vida equilibrada.”

F. Izquierdo

“Hace 4 años que vamos como matrimonio a la hospedería, en muchas ocasiones también  hemos llevado a nuestras hijas de 11, 9 y 4 años y ha sido una gran experiencia a nivel familiar. Estamos muy felices con este apostolado, sentimos que es un regalo de Dios compartir con las huéspedes, quienes siempre nos han acogido con mucho cariño y respeto.”

“Cada visita nos motiva a valorar todo lo que tenemos, nos invita a centrarnos en las cosas esenciales de la vida,  las niñitas han podido conocer una realidad diferente, que las ha sensibilizado a entender necesidades físicas y afectivas en los demás. Es un lugar muy especial, se da un encuentro que permite un aprendizaje y enriquecimiento mutuo, pero indudablemente uno recibe mucho más de lo que se da.”

Andrea Délano

“Me gusta ir a la hospedería con mi familia, es entretenido ayudar a servir la comida y compartir la oración, se puede conversar con las mujeres, quienes son muy amorosas, aprendí a conocer otras realidades y a valorar lo que tengo.”

Catalina ( 11 años )

“He aprendido que no toda la gente tiene casa , hay que aprender a no pedir de todo, porque algunas personas no tienen. Me entretiene jugar con los hijos de las huéspedes.”

Valentina ( 9 años )

“Me gusta ir al hogar porque es entretenido dar comida a las personas, y me gustaría ir muchas veces.”

Josefina ( 4 años)