En tiempos de pandemia, Javier Rojas (A10) desde Tutoría CSB

¿Cómo ha sido tu trabajo de tutoría en este Tiempo?

La cuarentena y el quedarnos en nuestras casas a hecho que muchas veces no sepamos en qué esta el otro. Es más difícil encontrarnos “casualmente” y ver lo que está pasando alrededor. Ver el trabajo de otros, la motivación, el entusiasmo o simplemente ver a alguien corriendo por el patio porque esta atrasado, me ayuda muchas veces a despertar y a sentirme acompañada y creo que eso es algo que extraño en esta cuarentena.

¿Qué está pasando?

Providencialmente esta semana me ha tocado ver y participar de muchas cosas que están pasando, que silenciosamente ocurren, y que me gustaría compartir para que a través de otros ojos podamos sentir el gozo de una comunidad que esta más viva que nunca. Pequeñas comunidades juntándose semanalmente: grupos de confirmación, grupos de Lectio, jefas juntándose con otras jefas para formarse y preparar, jefas juntándose o conversando con sus niñitas ¡cuanta preocupación he visto de unas por otras! También han nacido espacios espontáneos de Lectio, acompañamientos, Lectio abierta, espacios para escuchar la Palabra saliéndose un poco de los esquemas comunes, porque hay tanta sed de oración. Me ha tocado ver también cursos donde tanto las profesoras jefes como las niñitas han tenido que explotar la creatividad al máximo, logrando hacer actividades nuevas y dinámicas aun a través de una pantalla: juegos, manualidades, oración, es que realmente se ha vuelto tan importante para ellas juntarse y ver a sus amigas.

¿Qué te ha llamado la atención?

Algo que me asombra mucho es ver a las scouts, ver su creatividad para adaptarse, su compromiso y el amor que le ponen a cada reunión o actividad, tanto las jefas como las niñitas. Hay un grupo de pioneras, que se está juntando a diario a rezar las Completas en las noches: se dividen las oraciones y cada una aporta en algo, es que misteriosamente esta cuarentena les ha dado el impulso para extender las noches de campamento a algo de todos los días. Está este momento en el canto final en que cada una apaga la luz de su pieza (imitando a como lo hacen con su linterna en campamento) y se reza el “quédate conmigo”, donde verdaderamente los sentidos te ayudan a teletransportarte a una noche en campamento, ha sido un regalo poder verlo.

¿Qué otras iniciativas han tenido las comunidades?

Como ellas, también hay muchas otras pequeñas comunidades que se están juntando a rezar Completas diariamente, como también todas las oraciones del oficio, manteniendo la capilla virtual activa y abierta como siempre a quien quiera llegar. Sé que estas actividades no son algo muy distinto a lo que hemos tenido siempre, pero sí todo esto ha hecho que los jóvenes tomen más responsabilidades y hagan los espacios propios. Hoy se hace evidente que son espacios vitales y que la comunidad y la Palabra son alimentos indispensables sobretodo en este tiempo. Lo que antes se podía ver como “normal”, hoy es un milagro.