170 AÑOS DE TRADICIÓN MARIANA

Esta devoción a la Madre de Jesucristo se desarrolló en Europa entre los siglos V y XV, en mayo, al inicio de la primavera. En Chile comenzó en 1850. El rector del Seminario Pontificio de Santiago, Joaquín Larraín Gandarillas, después obispo auxiliar de Santiago, probablemente conoció esta costumbre en el Viejo Continente y la trajo, pero para celebrarla del 8 noviembre al 8 de diciembre, con la misma estructura que aún tiene. El padre Gandarillas pensó este mes como una preparación a la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, del Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854. Aunque puede ser que hubiera celebraciones marianas antes de esa fecha, en la evangelización hispana.

Es una de las devociones marianas más populares en el país. A mediados del siglo pasado era una tradición muy respetada y concurrida, punto de encuentro de los habitantes de los poblados y campos. El culmen era la procesión del Virgen por las calles del pueblo, el 8 de diciembre, con hermosas andas muy adornadas con flores y papeles de colores. En las últimas décadas se ha replegado a templos y capillas, incluso en las casas, para grupos pequeños. Pero mantiene las tradiciones y los antiguos cantos marianos.

Ver más en Iglesia.cl