Downside, Young People Open Retreat

Se realizó el Young People Open Retreat” de “The Weave of Manquehue Prayer”, del 7 al 9 de junio, ofreciendo a los jóvenes un espacio en el que puedan descubrir el amor de Dios a través de la acogida, la amistad, la lectio divina y la liturgia. “The Weave of Manquehue Prayer” busca así encontrarse con jóvenes que no han conocido al Señor o que quieren renovar su amistad con Él. Los contenidos del retiro, la forma de trabajo en grupos, y la acogida están basados en el Retiro I de profesores, de los colegios de Manquehue. Cristóbal Valdés nos cuenta: “Es la segunda vez que realizamos este retiro y participaron 50 personas. Providencialmente por la solemnidad de Pentecostés, fue una gran alegría ver que gran parte del equipo -jefes de grupo, liturgia, servicio- eran jóvenes que habían recibido el retiro para ellos mismos el año pasado”.Victoria Firth: “Lo que más me gustó fue llegar un día antes y ser parte del equipo que daba el retiro”. “Fue un retiro hecho por jóvenes para otros jóvenes, ésa fue su fuerza”, agregó, Vicente Tagle (B 03) oblato.

Nicolas Meneghello: “Lo mejor del retiro fue trabajar con un amplio equipo de organizadores. A Santa Escolástica se sumaron jóvenes en servicio, liturgia, y jefes de grupos. Juntos vivimos una comunión con un fuerte sentido de misión compartida que es un paso gigantesco en nuestro trabajo en el Reino Unido”.

Vicente Tagle: “En el contexto de Pentecostés fui testigo de cómo el Espíritu actuó en conversaciones y signos de manera especial en la vida de cada joven que asistió. Por ejemplo, un joven que se encontró con el santuario de san Oliver Plunkett y sintió en ello el amor de Dios por él. Fue un retiro hecho por jóvenes para otros jóvenes, ésa fue su fuerza”.

Alejandra Valle: “Fue sorprendente. Me impresionó mucho ver la comunidad de promesados a cargo del retiro y ver un ambiente manquehuino entre gente tan distinta. Me impresiona cómo actúa la Palabra y cómo dispone los corazones para la amistad”.

Mary Townsend: “¡Tendría tanto que decir! ¡Tantas historias en la gente que vino! ¡Tantas experiencias! ¡Tantos milagros! ¡El tiempo estuvo excelente, contra los pronósticos! ¡La comida alcanzó, aunque no había suficiente! Sentí que fui testigo de los dones del Espíritu Santo, en el equipo de servicio y en todos los que estaban en el retiro: hubo una amabilidad, una paciencia, una forma especial de estar unos con otros.

Charlotte Bonhoure: “Fue emocionante ver el paso de Dios, porque hubo una conexión real entre todos los que estábamos y eso es algo profundamente manquehuino. Es un signo del poder de Dios que todo haya resultado y que todos lo hayan pasado tan bien”.

Victoria Firth: “Lo que más me gustó fue llegar un día antes y ser parte del equipo que daba el retiro”.