ALGUNAS ORIENTACIONES PARA LOS GRUPOS DE LECTIO EN ESTE TIEMPO

Frente a estos tiempos de incertidumbre a nivel país y por la pandemia
mundial los invitamos a volvernos a Dios, a volvernos a la oración
para mirar desde la fe nuestra vida hoy. Los invitamos a volvernos al
interior, a la oración, a la lectio y a alimentarnos de la Palabra y darnos
más espacios de oración personal y comunitaria o familiar. Recemos
especialmente por quienes están enfermos, por las personas de más
riesgo, por quienes los cuidan y por todos aquellos que siguen trabajando
por el funcionamiento de nuestra sociedad. Volvamos a la confianza,
no cedamos al miedo, porque sabemos bien en quién está nuestra
confianza: “Yo soy la resurrección y la vida” (Jn 11, 25).
Con respecto a los grupos de lectio queda a juicio de cada encargado
y de sus miembros la posibilidad de reunirse, tomando en cuenta las
últimas indicaciones de la autoridad “sin embargo, es absolutamente
indispensable, no solo la colaboración de los distintos órganos del Estado,
sino muy especialmente la colaboración y responsabilidad de todos los
ciudadanos, la que debe manifestarse en el cumplimiento de las normas
de cuidado personal, de las normas que dicta la autoridad sanitaria y de
evitar todo viaje o desplazamiento que no sea estrictamente necesario,
prefiriendo la permanencia del hogar” (ver www.minsal.cl y www.
iglesiadesantiago.cl).
Atrevámonos a acoger lo que está sucediendo en nuestro país como
una nueva oportunidad para desinstalarnos, para abrirnos a Dios y
estar atentos a las necesidades de los demás, especialmente los más
necesitados. Confiemos en el amor y la misericordia infinita de Dios tal
como dice el salmo: “Tú que habitas al amparo del Altísimo, que vives a
la sombra del Omnipotente, di al Señor: “Refugio mío, alcázar mío. Dios
mío, confío en ti” (Sal 91, 1-2).