EXPERIENCIA CUATRO MESES EN SAN JOSÉ

Llega fin de semestre y junto con esto el cierre de las Experiencias de cuatro meses en la Decanía San José. El grupo de jóvenes que partió en marzo, dos ingleses y dos ex alumnas de los colegios de Manquehue, ya están de regreso. En Santa Hilda estuvieron Dariela Salazar (L18) y Consuelo Ingunza (A15) y en la casa San Beda los ex alumnos de Ampleforth: Christ Laczko- Shroeder (GAPYear 2018) y Clem Kousmenkov (GAPYear 2016).

A través de una entrevista, nos cuentan además:

Clem Kousmenkov:

¿Qué te motivó a vivir la experiencia en san José?

Hace un tiempo ya no estaba feliz en la Universidad y tenía la inquietud de buscar dónde quería estar y qué quería hacer. Me acordé entonces, de lo feliz que estaba cuando fui a San José, en Chile, en el año 2016.

¿Qué fue lo más inolvidable de esta experiencia?

La vigilia pascual fue increíble, una celebración comunitaria, no sólo en nuestra comunidad si no también con nuestros vecinos de Mallin Grande y Guadal. Me encanto además, el retiro de escolares, especialmente lo que vivimos cuando nos separamos en comunidades más pequeñas.

¿Qué palabra te marcó?

PAZ

¿Qué fue lo más difícil durante tu estadía al sur del mundo?

Creo que, quizás, se me hace difícil estar fuera de Inglaterra por todo lo que está pasando con The Weave of Manquehue Prayer.

¿Qué recomendarías de vivir esta experiencia en la Patagonia?

Encontré una paz al fin de cada día, no tenía preocupaciones y me sentía muy feliz. (cf Flp 4:6-7).

Christ Laczko- Shroeder:

¿Qué te motivó a vivir la experiencia en san José?

Yo llegue a San José gracias a mi experiencia en el MAM en mi tiempo como tutor en 2018.Yo sabía que había más que aprender con respeto a mi búsqueda a Dios a través de la Lectio y vida comunitaria. Mis amigos que habían ido me habían contado que la experiencia de los cuatro meses era única.

 ¿Qué fue lo inolvidable de esta experiencia?

La posibilidad a pasar tiempo hablando con la gente, saber de sus vidas y ayudar en sus trabajos.

¿Qué palabra te marcó?

Paciencia. La paciencia de mis amigos-comunidad en mi camino a profundizar mi relación con Dios.

¿Qué fue lo más difícil durante tu estadía al sur del mundo?

La desconexión. No solo con respeto a la tecnología, sino también la desconexión con otros. Era una oportunidad a realmente vivir con la comunidad, a hacer más amistades.

¿Qué recomendarías de vivir esta experiencia en la Patagonia?

Hay que llegar con la mente preparada para cambiar.  Volver a Santiago con un punto de vista más abierto a los demás, más abierto a la manera en lo que Dios te habla.

Dariela Salazar:

¿Qué te motivó a vivir la experiencia en San José?

Cuando viví mi experiencia como alumna, me llamó mucho la atención; la paz, tranquilidad y amor que se vive en ese lugar y desde ahí llegué con la idea de volver cuatro meses.

¿Qué fue lo inolvidable de esta experiencia?

Algo inolvidable para mí, fue pasar Semana Santa allá, en dónde le dimos comienzo a esta semana subiendo la cruz al “Cerro la Cruz” y finalizamos con el ágape después de la vigilia pascual, en dónde pude ver muy presente a Dios en medio de todos los que estábamos ahí celebrando juntos la resurrección del Señor.

 ¿Qué palabra te marcó?

DESIERTO… San José para mí es el desierto al que Dios me llevó para hablarme al corazón.

 ¿Qué fue lo más difícil?

Lo más difícil para mí fue la vida en comunidad… Pero si me preguntan qué fue lo más fácil, respondería lo mismo. El vivir con personas totalmente distintas, me des instaló de mi misma, pero me dí cuenta del amor y el lazo de amistad que se formó entre nosotras y lo veía en signos tan visibles como los momentos de corrección, oración o hasta una buena mateada.

¿Qué recomendarías de vivir esta experiencia en la Patagonia?

Los sentimientos que uno encuentra allá, el sentirse en paz, tranquila y totalmente amada por la comunidad que se forma y que va alimentándome siempre del gozo de que Cristo está y de que ahora, Él me está amando.