HACE 20 AÑOS EN SAN JOSÉ

EL VIAJE FUNDACIONAL
Tras el primer verano de trabajo en el Puesto -ayudados por varios jóvenes del Movimiento- la comunidad
fundadora volvió a Santiago a finales de marzo. El campo aún era administrado por León Cosmelli, por lo
que aprovecharon de viajar para conseguir donaciones que les permitieran amoblar y habitar San Beda.
El 18 de mayo de 2001 comenzó el viaje definitivo. El 21 llegaron a Chacabuco y al día siguiente fueron a
Coyhaique a visitar al Obispo Luis Infanti. El 23 partieron rumbo a San José, en un viaje donde la nieve no
se ausentó, desde Coyhaique hasta Murta. Pasaron a buscar las llaves del Puesto a Guadal; el maestro
Jaime había terminado la primera ampliación mientras estuvieron en Santiago: salón, baño, una pieza extra,
altillo y ampliación de la cocina. La intensa lluvia no permitía ver mucho y el frío no hacía las cosas más
fáciles. Antes de poder instalarse debían sanitizar el Puesto; Cristián y Anthony, ayudados por las luces de
la camioneta, entraron primero a abrir ventanas y echar cloro para evitar el temido Hanta. Volvieron a rezar
vísperas a la camioneta esperando el tiempo de acción del cloro. Al fin pudieron dormir en la pieza nueva, en
compañía de millones de ratones. Fue el tema de los primeros días… tanto que la primera instrucción para
el mayordomo fue ir a Guadal a traer un gato. Así fue como llegó a San Beda la Josefa, integrante clave de la
comunidad, que los mantuvo toda la primera noche en vela escuchando su incesante correteo.