Jóvenes ingleses en San José

Como en años anteriores, los y las jóvenes ingleses que están con nosotros, ex alumnos de Ampleforth, tuvieron su retiro de 10 días en la Decanía San José. Se sumaron a la vida de las comunidades de las casas San Beda y Santa Hilda: en la lectio divina, la liturgia de las horas, el trabajo y la vida comunitaria. Participaron de paseos a lugares espectaculares (Río Baker y el Valle de Chacabuco), tuvieron colaciones espirituales preparadas especialmente para ellos por los miembros de las casas y vivieron un retiro de silencio. Para cada uno de ellos fue una potente experiencia de encuentro con el amor de Cristo Resucitado en la Palabra, en la acogida de la comunidad y en la creación. La experiencia estuvo marcada por la alegría y la fuerza de Dios.

Benedict Sweet nos cuenta su experiencia: “Fue algo asombroso, realmente llenador, enriquecedor. Hicimos mucha lectio, oficio divino, y en las tardes tuvimos distintos trabajos, como picar leña o cavar hoyos para los árboles frutales. La descripción se oye simple, pero en el hermoso entorno de la Patagonia y el ambiente meditativo de toda la experiencia fue, en efecto, verdaderamente increíble. Para mí la partida fue muy básica, una rutina que tenía que seguir. Pero, cuando la experiencia se acercaba a su fin, cuando yo estaba contemplando todo lo que había ocurrido, fue entonces que el viaje completo tomó sentido y me llevó a un momento de sobrecogimiento verdadero. Allá experimenté una conexión real; en palabras de mi amigo Toté, “tuve que desconectar para poder conectarme”.

Por otra parte, Mirabel Laczko-Schroeder nos contó su testimonio: “fuimos muy bienvenidas por la comunidad de oblatas y novicias y por quienes están viviendo la experiencia de 4 meses. Rápidamente nos incorporamos en la rutina, empezando el día con Laudes, a las 6:30 de la mañana y terminando con Completas a las 9:15 de la noche. La Lectio Divina, las espiritualidades, los trabajos, la visita a la gente de Puerto Guadal y la comunidad nos hizo sentir la presencia de Dios, quien nos manifestó su amor por nosotros. Siguiendo el versículo de nuestra estadía: “Ustedes entenderán que soy yo quien les dice “Estoy aquí”, vimos que esto es verdad a través de la comunidad y de una vida simple, en este lugar tan espectacular, pudimos limpiar nuestra mente y verdaderamente encontrar a Dios”.

Los jóvenes recalcaron que durante estos días en San José pudieron darse cuenta de la importancia de la comunidad, y descubrir que tienen Vida Eterna, que Dios está vivo. Al mismo tiempo, para la decanía fue también una alegría poder hacer patente la conexión con las comunidades del Movimiento que hoy están en Inglaterra, unirse a su misión trabajando juntos por anunciar a Jesucristo vivo y resucitado.