“La fe que sí podemos contagiar”

El pasado 11 de mayo un grupo de jóvenes del Movimiento se reunió (vía remoto) con el Monseñor Cristian Roncagliolo, Obispo Auxiliar y Vicario de la Esperanza Joven.

 Magdalena Solar (B15): El Padre Cristián se ha estado juntando con grupos de jóvenes de diferentes movimientos, y nos preguntaron si a nosotros nos gustaría reunirnos con él así que el lunes, nos juntamos vía zoom. Eramos unos 15 jóvenes ex alumnos de los 3 colegios, y Alejandra Valle (B92) oblata y Alejandro Grohnert (B99) oblato.  Partimos la reunión con una pequeña oración, el Padre se presentó y nos contó un poco sobre la idea de estos encuentros que estaba haciendo. Nos fuimos presentando, quienes éramos y en qué trabajábamos o aportábamos en el MAM. Después nos pidió que le fuéramos contando cómo habíamos afrontado la pandemia desde nuestro rol en el MAM. Hablaron los scouts y como lo habían hecho, luego la escuela de servicio y los proyectos que estaban realizando, y finalmente yo hable un poco sobre como había funcionado las comunidades, las cosas que no han salido muy bien, pero también varias cosas a las que se les ha podido sacar provecho de reunirse vía zoom para las comunidades, especialmente las de escolares.

Nos felicitó harto y nos exhortó a seguir así, a seguir con todas estas actividades y que la pandemia no fuera un impedimento. Después nos dio tiempo para preguntarle dudas o alguna inquietud, preguntaron sobre cómo se podía ser solidario en esta época en la que no se puede salir de la casa y nos decía que habían proyectos para enviar cartas a presos, juntar ropa, etc y también que era importante no olvidar cosas muy cotidianas como llamar a alguien cercano que puede estar más solo. Después le preguntaron sobre algún consejo para hacer las comunidades de los más chicos, que en verdad se hacia muy difícil y nos dio algunos “tips”: hacer oración con canciones, decirle a los niños que se quedaran solo con una palabra, hacer comunidades cortas, darles responsabilidad a cada uno (que uno leyera, otros prendiera la vela, etc.) para que así estén más atentos y finalmente nos recalcó mucho la importancia del seguimiento personal a cada uno de los niños que están en mi comunidad, hablarles por whattsapp a cada uno, ir preguntando como estaban, etc. Después le preguntaron sobre cómo vivir en esta época la fe y dijo algo que me gustó mucho: debo cuidar mi fe como el ramo más difícil de la universidad. Luego le preguntaron sobre como vivir la comunión espiritual y nos dijo que era importante asistir a las misas on line habiendo leído antes las lecturas… Y finalmente le pregunté sobre la confesión en esta época y nos dijo que por ahora era muy importante reconocer los pecados, arrepentirse de estos y que está el voto de confesión, es decir, que te comprometes a ir a confesarte a penas puedas”.

Luego, “presentamos como estábamos viviendo la fe en las situaciones excepcionales en las que se encuentra el mundo. Los scouts contamos que estábamos tratando de hacer que los niños y niñas puedan vivir la promesa en sus casas y ser luz en sus familias; los grupos de servicio presentaron que estaban realizando distintas actividades e instancias de oración; los encargados de grupos de lectio presentaron que habían perseverado y se habían creado nuevas instancias de oración. La reunión terminó con una exhortación por parte del padre, diciéndonos que viéramos este periodo como una oportunidad para vivir nuestra fe y transmitirla a la gente que nos rodea, así como también nos exhortó a perseverar en la oración”. Guadalupe Quiroga (A).

 Para Valentina Vega (L18): “En esta instancia de diálogo le contamos de las actividades que estamos realizando desde cada apostolado como JJM Servicio, Scout, Escuela de Servicio, entre otros, le pedimos consejo y que resolviera algunas dudas que teníamos como: ¿Cómo mantenernos en oración en estos tiempos tan difíciles? y ¿Cómo servir al prójimo desde nuestros hogares?. Una de las cosas que Monseñor transmitió durante este encuentro fue que con una simple llamada, saber cómo esta el otro, era una forma tan simple pero  significativa de servir al prójimo desde nuestros hogar y que en estos tiempos de cuarentena era perfecto para servir al otro desde la oración y el acompañamiento. En lo personal fue un encuentro reconfortante e iluminador al saber en que se encontraban los demás apostolados (todos con muchas ganas de evangelizar y no dejar que la cuarentena sea un impedimento para hacerlo) y poder hacer comunidad con Monseñor y sus ganas de conocer y estar con los jóvenes. Saber también que los jóvenes tenemos un papel importante en la Evangelización ya que la luz que ilumina en nosotros la Palabra puede también iluminar a otros. En pocas palabras fue una instancia única, de mucha esperanza y con muchas ganas de seguir evangelizando, al ver que para ninguno de nosotros la cuarentena era un impedimento para evangelizar, hacer comunidad con nosotros mismo, nuestras familias y comunidades y que hay muchos más jóvenes que los mueve La Palabra”.

 

Eduardo Kyling (A17): “La reunión con el arzobispo Cristián Roncagliolo fue un momento en el cual algunos jóvenes del movimiento pudimos contarle como ha sido nuestra forma de “evangelizar” en estos tiempos de cuarentena. Para mi esta reunión fue un momento en el cual me di cuenta lo importante de que no perdamos el “ritmo” de nuestra relación con Dios. Otra cosa que recalcó el obispo es mantener nuestra fe como jóvenes, ya que ésta podemos contagiarla a otros”.

Tomás Goméz (B18): “La reunión con monseñor Roncagliolo fue una instancia muy buena para contarle acerca de nuestro trabajo en distintas áreas del Movimiento ya que nos animó a perseverar en pos de la tutoría y del Anuncio en estos tiempos de pandemia. Además pudimos hacerle preguntas sobre cómo vivir nuestra fe y pedirle consejo para aplicar la tutoría”.

Agustín López (B18): “El encuentro con el Obispo fue una gran instancia de diálogo. Él tenia mucho interés en saber respecto de las diferentes actividades que estamos realizando en estos tiempos, y, por otro lado, tuvimos la oportunidad de responder algunas inquietudes. Me sorprendió que, pese a todo lo que esta pasando, hay una gran motivación a seguir desarrollando instancias de comunidad, y que debemos también ver esta crisis como una oportunidad”.