“La palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1, 14)

Con este lema, el sábado 29 se realizó el Retiro de grupos de lectio. Nos comparten desde la Decanía san Benito, Cecilia Fillol: “Buenísimo el retiro. Me gustó mucho la unidad de todas las Decanías en el mismo espíritu de San Benito, en su historia de vida que hemos estado trabajando e incorporándola a nuestra realidad en la comunidad, y que la Chelo nos profundizó con su maravillosa lectio, con la cual me sentí muy discípula de San Benito y del MAM. Al término del retiro me quedé con una parte del lema “Habitó entre nosotros” porque Él nos ama y “Él restituye todo” con fe y mucha oración como lo hizo San Benito.

Sabina Ramos: “El retiro me encantó, lo disfruté de principio a fin, se ve que hubo una preocupación y amor en la preparación. Para mi significó unirme a la gran comunidad que es el MAM, conectarme espiritualmente con mis comunidades, pensar que ellas están recibiendo esta buena noticia también. También me hizo repasar la acción de Dios en mi vida, tomar conciencia de su infinito amor y misericordia, la importancia de la Oración como forma de vida; de ahí, de mi unión con Dios recibo la Gracia para imitarlo con y a pesar de mi pequeñez. Me quedé con la frase: porque te he visto a ti hoy es Pascua, para meditarla y entenderla espiritualmente. Con la pregunta: qué paso puedo dar para amar más. Y con: la fuerza del Amor es el poder más grande que existe”.

Desde la Decanía san Anselmo nos comparten:

Teresita Errázuriz: “En primer lugar quiero dar gracias a Dios por haberme regalado el don de la fe, por la familia que me dio y por mis papás que sembraron en mí la semilla de la fe  y que cariñosamente me enseñaron a regar, cuidar y valorar. El retiro del sábado fue un regalo, un tiempo en el que logré desacelerar y desconectarme de todo, aunque solo por algunas horas, y dedicar ese tiempo precioso a conocer un poco más de la vida de San Benito. Las palabras de la Consuelo Verdugo nos fueron iluminando. Me hicieron plantearme  cómo puedo crecer en el amor, con mi familia, amigos y comunidad. Entendiendo que la vida benedictina nos ayuda a cultivar una amistad espiritual. La vida de San Benito me enseña el poder de la oración. Y cómo desde la oración se va reconstituyendo todo.  Saber más de su vida me despierta e ilumina, para poder ver todo en su real dimensión.

Francisca Pérez: “Para mí el retiro fue un regalo, un tiempo de oración, meditación, reflexión y de paz. Aprender de la vida de san Benito, me hizo reconocer que la vida  está llena de pequeños milagros, que valoramos porque nos iluminan,  nos convierten y nos hacen crecer. Me quede con una frase de su Regla, San Benito nos dice; “Apártate  del mal, y obra el bien, busca La Paz y corre tras ella” ( RB P, 15)

Verónica Romero: “Para mí el retiro fue un encuentro con Dios, un momento para estar con Él, donde encontré mí paz interior. Me quedo con la vida de San Benito”.