Mes de María

“¡FELIZ LA QUE HA CREÍDO QUE SE CUMPLIRÍAN LAS COSAS QUE LE FUERON DICHAS DE PARTE DEL SEÑOR!” (Lc 1, 45)

VÍSPERAS GENERALES

Estuvieron centradas, durante este mes, en María.

DSB: Ana María Siefer, promesada: “Además de la alegría de encontrarnos muchos, las palabras de Juan Pablo Morán me impulsaron a tratar de emular las virtudes de María, por difícil que ello sea, siempre tomada de la mano de su Hijo”.

DSL: Roberto Ávila, oblato, invitó: “¡Que distinto sería el mundo si nuestros jóvenes conocieran a María! Mujer abierta a la vida. Mujer obediente especialmente a la voluntad de Dios, escuchó su mensaje, se entregó en fe y fue madre del Salvador. Paciente, …esperó contra toda esperanza y vio la resurrección, confiada en que todo es para el bien de los hombres por que Dios nos ama. Abnegada, que en el sufrimiento siempre tuvo una buena palabra, siempre dio consuelo, adoptó en la cruz a Juan y con eso nos adoptó en medio del dolor a todos nosotros. Humilde, que nunca figuró más que su hijo porque había necesidad de una sola cosa y eso era su hijo. Mujer amorosa que amó hasta el extremo. Mujer feliz porque bebió de la fuente, de que es la felicidad”.

DSA: Paula Millán, promesada, llamó a que en “estos tiempos, este mes llega como un bálsamo para nuestras almas. La invitación de la oración para todos los días del mes invita a renovar con certeza de que ella es nuestra madre y nos acompaña y protege siempre. María al pie de la cruz es símbolo de la humildad encarnada… De esta humildad nace la alegría: “Proclama mi alma la grandeza del Señor; se alegra mi espíritu en Dios mi salvador”. Poner en práctica su pureza, contra los pensamientos negativos. Su silencio, evitar los comentarios que no aporten en nada. Su humildad, aceptando que no siempre tenemos la razón. Su acogida, escuchando y acogiendo las críticas y las opiniones diferentes. Su generosidad, estando disponibles. Dejemos que ella nos enseñe cómo hacer brotar en nosotros las virtudes que ella vivió y que como niños en brazos de su madre vivamos este mes confiados e inocentes”.

 

RAMA DE MUJERES DECANÍA SAN BENITO

El lunes la Rama de mujeres dio inicio al mes de María con más de 70 personas que se juntaron a rezar y cantar a la Virgen en este mes consagrado a Ella.

 

MARÍA MADRE DE LA PALABRA ENCARNADA

“Ella, que “conservaba todos estos recuerdos y los meditaba en su corazón” (Lc 2, 19; cf 2, 51), nos enseña el primado de la escucha de la Palabra en la vida del discípulo y misionero. El Magnificat está enteramente tejido por los hilos de la Sagrada Escritura, los hilos tomados de la Palabra de Dios. Así, se revela que en Ella la Palabra de Dios se encuentra de verdad en su casa, de donde sale y entra con naturalidad. Ella habla y piensa con la Palabra de Dios; la Palabra de Dios se le hace su palabra, y su palabra nace de la Palabra de Dios. Además, así se revela que sus pensamientos están en sintonía con los pensamientos de Dios, que su querer es un querer junto con Dios. Estando íntimamente penetrada por la Palabra de Dios, Ella puede llegar a ser madre de la Palabra encarnada” (Documento de Aparecida 271).