PEQUEÑOS GRANDES ENCUENTROS

El lunes recién pasado, en la charla organizada por la Red de oración de JJM,  Francisco Santa Cruz (B13) habló sobre “La vida entregada al servicio”, se conectaron 92 computadores, donde expuso a todos los presentes: “que el servicio es una actitud espontánea del espíritu, que me predispone a las necesidades de los otros, me lleva a amar más, me lleva a renunciar a cosas, para servir y a entender al prójimo”.

Se presentó “el servicio” en cinco etapas: primero la del Amor, luego el Conectar, la Empatía, la Necesidad y el Servir. Algunos de los pensamientos que compartió:

“Cuando uno hace feliz a una persona sirviendo, es más feliz”.

“Cristo es la mejor imagen del servicio, Él me llama a servir”.

“Todo esto implica una entrega desinteresada por amor y con amor para hacer feliz al otro. Puedo servir en todas partes, es trascendente”.

“Al salir de mi mismo me da la oportunidad de escuchar la voz del Señor. Que el servicio sea desde lo que yo soy”.

Finalmente dejó tres idas que pueden ayudarnos a estar al servicio:

  1. Servicio día a día (Aprovechar cada instancia para servir)
  2. Formarse (Para aprender y servir mejor)
  3. Ser personas orantes (La oración es un servicio en sí)

“Sin Dios somos demasiado pobres para ayudar a los pobres”. Teresa De Calcuta. El servicio a la manera de Cristo es radical.

Algunos asistentes nos comparten sus testimonios:

Catalina Valdés (B18): “Es esencial en el servicio empatizar, tomarle el peso a lo que estás haciendo y lo que quieres lograr en esa persona o el mensaje que quieres trasmitir, así tu servicio será pleno”.

Pacita Muñoz (B17): “Pequeños encuentros fue una buena forma de salir un poco de la rutina diaria. La charla de esta semana me recordó la importancia del servicio en el día a día. Me quedé con la frase “Sin Dios, somos demasiado pobres para ayudar a los pobres” de Santa Teresa de Calcuta”.

Gustavo Palma (L14): “Me pareció una muy buena instancia para re pensar el servicio y nuestra fe desde la vocación particular de cada uno/a, me gustó sobretodo la bajada que hizo para el contexto de pandemia, pues, si bien no podemos servir y evangelizar hacia las periferias, podemos encontrar a Cristo en nuestras casas, sirviendo a nuestra familia y cercanos/as”.

Camila Purcell (A17): “Para mi Pequeños Grandes Encuentros ha sido un espacio de reflexión durante la cuarentena, un espacio que me ha dado la oportunidad de despertar una vez mas al amor de Dios. Me enseño que a pesar de estar encerrada, tengo que ver esta situación como un tiempo donde puedo tener una pausa en mi vida, pensar, renovarme y aprender a amar más para ser una mejor persona. Tal como dijo Francisco en el último encuentro, vivimos en un mundo muy necesitado, por lo que día a día tengo que buscar el servicio, formarme y rezar.

Raimundo Bordagorry (A18): “Para mi la experiencia fue una gran oportunidad para poder darme cuenta de la importancia del servicio CONSTANTE tanto afuera como dentro de la familia, además me abrió los ojos para lo importante que es la oración en el servicio, y que ésta es un servicio en si”.

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