Peregrinación Santa Teresa de Los Andes

El sábado 21 de octubre fue la 27° Peregrinación a Santa Teresa de Los Andes. Éste año, al igual que años anteriores participamos como Movimiento de dos maneras: caminando los 27 kilómetros y a cargo de animar la 8° Estación.

A las 6 de la mañana, comenzó el recorrido de las más de 200 personas del Movimiento quienes caminaron alzando las banderas del MAM. Camila Saavedra (L11) nos cuenta su testimonio: “Después de 4 años sin ir a caminar a la peregrinación de Santa Teresa de los Andes pensé que sería complicado y difícil llegar al santuario, por el estado físico y todas esas cosas que las personas pensamos al enfrentarnos a 27 kilómetros de caminata. Pero sólo pensaba eso porque había olvidado que 27 kilómetros no son nada al lado de toda la alegría que se vive al compartir la fe entre todos los peregrinos, nada al lado de la oración en todo momento y en cada estación. Fue una caminata donde pude encontrarme con Cristo en cada momento, en la comunidad del Movimiento y en la Iglesia. Me sentí mas parte de la Iglesia al verla reunida y también siento que fue una motivación a la tan esperada visita del Papa”.

Amanda Astudillo (L16) también nos cuenta su experiencia: “En la caminata viví la frase de San Agustín que dice “Diversidad en lo accidental, unidad en lo fundamental y ante todo caridad”, fue un momento tanto de claustro interior, como una experiencia comunitaria”. Fue un día de esfuerzo, alegría y unión.

Por otro lado, la 8° Estación tuvo como lema “Orar en lo secreto, que ahí Dios recompensará” (Mt 6, 6) y en ella se invitaba a vivir el carisma del Movimiento con la frase: “Entrar en el claustro interior” del libro “Despertar a la Realidad de Dios”, José Manuel Eguiguren Guzmán, Editorial San Juan.

Fernando Castro (L07), encargado de la 8°Estación nos cuenta: “Fue una demostración de que nosotros solo ponemos los “cinco panes y dos peces”, porque Dios fue proveyendo de todo lo necesario desde el audio, hasta de la malla kiwi para realizar nuestro “túnel del encuentro”. El mensaje de oración personal, el trabajo desde una comunidad,  la amistad, la presencia de exalumnos y alumnos marcaron esta experiencia. Fue muy importante involucrar a los CAA de los tres colegios desde el inicio y así lograr recibir a las más de 80 mil personas que pasaron por la estación. Quiero dar las gracias al coro, que por primera vez fue de alumnos del colegio San Lorenzo coordinado por la profesora Carla Virina. La estación fue una gran oportunidad de oración personal y de ánimo para el peregrino”.