RENOVACIÓN DE PROMESAS

“Recíbeme Señor según tu palabra y viviré y no quede defraudado en mi esperanza” (Sal 119, 116)

La liturgia de renovación de Promesas formó parte de la oración de Vísperas, del lunes recién pasado, poniendo en manos del Padre especialmente a las 70 personas, entre adultos(as) y jóvenes, que renovaron su promesa. Para llegar a este día, recorrieron un itinerario muy completo de meditaciones, en las que pudieron discernir el regalo que significa el llamado a vivir en profundidad su bautismo desde el carisma de Manquehue. Compartimos algunas de las palabras de José Manuel Eguiguren, Responsable del Movimiento: “Con el bautismo fuimos sepultados y resucitados con Cristo, no lo creemos mucho y es por eso importante haber dado este paso porque cada día se nos tiene que ir abriendo más el corazón para descubrir lo que es la dependencia de Dios. Hoy día estamos en eso, estamos realmente dando un paso importante para apreciar lo que es la vida de nuestro bautismo, lo que significa esto. Por lo tanto esta renovación de la promesa significa vivir el bautismo pero con los ojos abiertos a Jesucristo resucitado, … que nos lleva a una vida nueva, para perder los temores”.