Semana Santa 2017

Después de haber vivido el tiempo de Cuaresma, comenzamos la semana más esperada por el mundo cristiano: La Semana Santa. Este año cada Decanía organizó sus propias actividades y a través de las distintas celebraciones litúrgicas, fuimos entrando en el Triduo Pascual, para llegar a celebrar la Resurrección del Señor en nuestras vidas. Miembros del Movimiento quisieron compartir con nosotros su experiencia:

Catalina Cubillos A12 (DSB) “Feliz culpa que mereció tan grande Redentor”. El canto del pregón Pascual fue un anuncio muy potente del amor de Dios por mí, un amor que no ve el mal, sino que derrocha compasión y misericordia por siempre. También fue un regalo poder vivir la Semana Santa junto a mi Decanía de San Benito, que me permitió profundizar en el regalo de la Cruz y me llevó a peregrinar hacia la Gruta de la Virgen de Lourdes; siendo parte de la devoción mariana del pueblo chileno”.

Mónica Donoso (DSL) “Todos los años es un regalo la Semana Santa, nunca una es igual a la otra, el Señor todos los años me sorprende con nuevos regalos. Este año vivimos un intenso Viernes Santo en nuestra Decanía, una delicadeza del Señor que nos tomó, nos juntó y nos hizo vivir “unidos como hermanos” el más grande regalo del Señor. Comenzamos con la Liturgia de las Horas, Lectio y una preciosa meditación sobre las 7 Palabras de Jesús en la Cruz, que nos conmovió profundamente, ya que las meditaciones se mezclaban con cantos. Otro maravilloso regalo fue el almuerzo. Dos señoras vinieron a preparar un rico pero sencillo almuerzo, ese fue su retiro. Nos preparamos para recibir a las otras decanías para la Adoración de la Cruz, una ceremonia que nos hace vivir verdaderamente el Misterio de nuestra fe, Cristo muere por mí, Cristo muere por ti… El Vía Crucis fue un gran regalo, el poder recorrer las calles cercanas al Colegio siendo parte de esta gran comunidad, en la última estación éramos muchos y todos con velas acompañamos al Señor cuando fue puesto en el Sepulcro. Había un ambiente de recogimiento, pero un recogimiento con esperanza, nos comenzábamos a preparar para la Resurrección del Señor”.

María del Carmen Pérez (DSA) “Después de la misa de jueves santo tuve el privilegio de quedarme a la adoración al Santísimo que fue acompañada por una ronda de canto a lo divino. Fue un tiempo íntimo de encuentro con Dios y de poder dialogar con Él, acompañando a los cantores junto a sus versos y preciosos toquidos. Todo este ambiente que se creó en la capilla me regaló un espacio de profunda oración”.