Vísperas Generales: Oración por Chile

El lunes 6 se realizaron las Vísperas Generales presenciales, en cada Decanía, centradas en el mes de la patria. Decanía San Benito, Daniel Hurtado (B08) invitó: “Este mes de la patria que comienza, nos urge a buscar la manera de avanzar; de sanar esta tierra que nos vio nacer y que hoy sufre; de restablecer la hermandad con el prójimo, con la naturaleza y con Dios. Hay una creación que gime y sufre dolores de parto (cf Rm 8, 22) y que nos interpela a salir corriendo a ayudar. Recordemos el ejemplo y el llamado revolucionario de Cristo, de ofrecer nuestra vida por amor. Avivemos la esperanza de que, en medio del dolor y de la sangre, pueda surgir la Vida que viene de Dios: el que todo lo puede y que hace nuevas todas las cosas. Usemos nuestro corazón benedictino para rezar por la patria. Convirtámonos una vez más y creamos en el poder de esta oración. Pensemos una por una en esas cosas que queremos recibir de Dios y pidámoslas con corazón humilde, con reverencia y solemnidad”. Decanía San Lorenzo, Sergio Pérez (L13), llamó a ser “peregrinos en esta tierra para alcanzar la patria celestial. Existen muchas formas de peregrinar en esta patria, pero la invitación es a hacerlo de manera sencilla, cotidiana, con decisiones de todos los días. Pero la verdad es que es más simple de lo que creemos. Imaginémonos una mesa a la hora de once o a la cena, con la familia o la comunidad alrededor, allí comienza la construcción de esta patria. Que rico es tomar once con las personas que amamos, entonces más rico es construir el reino de los cielos con las personas que amamos. Así se construye el reino, en cosas sencillas, el hogar, conversaciones, relaciones con cosas, actitudes y decisiones que tomamos todos los días”. En la Decanía San Anselmo, Nicole Boizard (A12) afirmó “que nosotros somos hombres y mujeres que han encontrado el tesoro valioso de saberse amados por Cristo. Construyamos nuestra patria siendo fieles a nuestra vocación, acogiendo a todas las personas como si fueran Cristo y buscando la paz siempre, porque nuestra identidad cristiana es hoy benedictina. Y no lo es sólo en el colegio, lo es fuera: en el trabajo, en la calle, en el carrete, en el mall, en la playa. Nuestra cultura es benedictina y volvamos a ella, como quien vuelve a desenterrar el tesoro valioso, porque, independiente de lo que esté pasando en el mundo, podemos mirar el mundo desde los ojos del amor, de la esperanza, de la escucha. Y mañana, sea lo que sea que nos toque vivir, nuestra mirada será la de Cristo, que es la del amor”.

Las Vísperas Generales terminaron invitando a convertir el corazón y creer en el poder de la oración rezando por la patria, que el Señor intervenga con su bondad y vaya convirtiendo el corazón de los chilenos en uno que pueda amar acoger y servir a los demás.