Regla San Benito 13 diciembre, 2019

Regla de San Benito 104

  • Capítulo LVIX, 1-8

LOS HIJOS DE NOBLES O DE POBRES QUE SON OFRECIDOS

(1) Si por ventura alguno de los nobles ofrece su hijo a Dios en el monasterio, y el niño es todavía pequeño, escriban sus padres la cédula de petición de que arriba hemos hablado, (2) y junto con la ofrenda eucarística envuelvan la cédula y la mano del niño con el mantel del altar, y de este modo le ofrecerán. (3) Por lo que toca a sus bienes, o prometan con juramento en la cédula que nunca, ni por sí mismo, ni por un procurador, ni de ninguna otra manera, le darán nada ni le facilitarán la ocasión de poseer, (4) o si no quieren hacerlo así, y quieren ofrecer alguna cosa como limosna al monasterio en compensación, (5) hagan donación de los bienes que quieren dar al monasterio, reservándose, si lo desean, el usufructuo. (6) Y así se cierren todas las puertas, de modo que no quede al niño ninguna esperanza que pueda seducirle y perderle –Dios no lo quiera–, lo que sabemos por experiencia. (7) Lo mismo harán los de condición modesta. (8) Aquellos, empero que no poseen absolutamente nada, escriban simplemente la cédula de petición y ofrezcan a su hijo con la ofrenda en presencia de testigos.


 

1 Lc  2  23;  Ex  28  1-5;  1  S  7  1

2 Lv  2  1-3.8;  Nm  15  1-16;  Gn  22  15-17

3 Ex  23  8;  Dt  27  25;  Mc  10  17-22

4 Si  35  2

5 Col  3  23-25;  Nm  18  26

6 Mt  6  24

7 St  1  9-11;  Sal  49(48)  3;  Si  26  4

8 Si  10  22;  Ap  13  16