BAHIA MURTA

Murta, es una localidad preciosa, que a diferencia de los demás pueblos que bordean el lago General Carrera, cuenta con un clima de litoral. Se encuentra en las cercanías de la triple desembocadura de los ríos Murta, Engaño y Resbalón.

Aunque sabemos que antiguamente habitantes de Puerto Sánchez llevaban sus ganados a Bahía Murta durante el verano, podemos considerar a la familia de don Florindo Pacheco, como los pobladores iniciales del sector. Lo que hoy conocemos como Murta Viejo tiene sus orígenes en febrero de 1928, cuando pioneros y aventureros llegaron al lugar buscando nuevas oportunidades y alternativas para instalar sus viviendas. También se dice que dentro de los primeros colonos encontramos a hombres y mujeres trabajadores, provenientes de Chiloé. Todos estos aventureros llegaron a un lugar inhóspito y aislado, donde tuvieron que sacrificarse y luchar contra el clima y una flora que hacían difícil el acceso, pero que con coraje y esfuerzo sabrían derrotar para poder instalarse ellos, sus hijos y animales, hasta convertirlo en su hogar, el lugar hermoso que hoy conocemos como Bahía Murta.

Entre estos pioneros estaba John Fletcher, que al encontrar matas de chabra (o de murtilla) nombraría al pueblo como “Murta”. La chabra se da en gran cantidad en el sector, tanto en la ribera del lago, como más arriba en los cerros, y se asemeja bastante a murta.

Así fue como en 1978 una enorme crecida de los ríos Murta y Engaño provocó un gigantesco aluvión que, sumando agua, barro y troncos, arrasó con el pequeño y aún en crecimiento pueblo de Murta (Viejo). No hubo pérdidas humanas, los habitantes fueron evacuados y trasladados al lugar que hoy se conoce como Murta Nuevo, frente al lago General Carrera, al otro lado de los ríos Resbalón y Murta.

Cuentan los habitantes del lugar, que el día de la avalancha, alguien comenzó a tocar la campana de la iglesia para dar la alarma en el pueblo. Los habitantes corrieron a la colina en donde estaba edificada la capilla, pero ahí no había nadie. La avalancha pasó por el pueblo de Murta, pero la gente se salvó por estar en la altura. El milagro se atribuye a Santa Rosa de Lima, patrona de la iglesia de Murta y desde entonces, la fiesta de la Santa, el 30 de agosto (o el fin de semana cercano) ha adquirido una gran importancia en la zona, congregando a una gran cantidad de fieles en el santuario de Santa Rosa de Murta Viejo.

Bibliografía

Ivanoff, Danka. “Lago General Carrera, Temporales de Sueños”. LOM, Santiago de Chile, 2007.

Bello Marcolin, Jose. “Escritos vivenciales, memorias de un misionero”.  Siervos de María, Santiago de Chile, 2006.