COMUNIDAD CENTRAL TUTORIA CSA

La comunidad Central del Área de Tutoría del Colegio San Anselmo realizó un retiro de 10 días en San José, en el Puesto San Agustín. Compartimos algunos testimonios de quienes participaron de la experiencia:

 

El amor de Dios fue sido derramado nuevamente en mi corazón durante estos días en San José. Fueron días de lectio, oración, silencio, tutoría y comunidad, ¡una renovación total de vida! Me encontré con una comunidad de trabajo que me ama como soy, con todas mis debilidades, inseguridades y faltas de amor. Es realmente impresionante como San José me da el espacio y el tiempo para abrir los sentidos espirituales y escuchar con todo el corazón la voz de mi Amado (Cristo) que me habla con la fuerza del viento, la potencia del agua y el calor del sol. Soy una privilegiada de Su amor, que una vez más, no me deja de sorprender y me dice con mucha fuerza que no me falla (cf. Rm 5,5). Catalina Cubillos

 

Fue impresionante volver, en el amplio sentido de la palabra: ver a la decanía con su enorme acogida, sentir la fuerza de la naturaleza en el agua, el otoño en la montaña, el viento que hiela los huesos y el silencio que hace retumbar el oído. Todo esto sumado a la oración comunitaria y personal que iba dándole un sentido profundo a todas estas muestras de amor de Dios en el día a día, que no soy capaz de ver muchas veces, pero estando allá con el corazón abierto, pude ver. Y así me fui encantando nuevamente con este amor de Padre que me regalonea incansablemente y me da las fuerzas para vivir los días con amor y alegría. Me invita con mucha fuerza que ese sea mi distintivo: amor, pero de Dios. Hoy me siento cerca y con mucha paz después de vivir este regalo. Tengo ganas de soltar las riendas y dejar que actúe. Me quedo con esta lectura de una de las escrutadas que hicimos. “Vino a anunciar la paz: paz a vosotros que estabais lejos y paz a los que estaban cerca” Ef 2, 17. Juan Pablo Fernandez

 

“…Que conozcáis el amor de Cristo y os llenéis de toda la plenitud de Dios.” (Cf. Ef 3, 19b) así partieron los 10 días…
Pero que significa conocer? ¿Quién soy?y ¿Quién soy yo para Dios? Esto se fue respondiendo a lo largo de los días, en la oración, en el silencio, inmersa en un paisaje que me hacía diminuta en el universo. Al paso de los días, me di cuenta que esa inmensidad del universo también estaba en mi interior, donde habían muchos espacios desconocidos para mi, pero que Dios los conocía por entero; y ese Dios que habita en mi, también es un universo dentro mío. Esto fue el “conocer el amor de Cristo” : descubrirme a mi como Jesu elegida por él.
Me quedé con esta lectura, “Oyeron luego el ruido de los pasos de Yahvé Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Yahvé Dios por entre los árboles del jardín. Yahvé Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?» Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»” Gn 3, 8-9
Al igual que Adán, escuché los pasos de Dios y me oculté, Él me habló y me preguntó dónde estaba? Y ahí fue cuando me di cuenta que se está apoderando de mí, se está tomando mi vida y por eso me daba miedo, me estaba llenando de “toda la plenitud de Dios” y ahora lo estoy dejando actuar. Maria Jesús Airola