El gaucho

Por lo general, palabra “gaucho” se asocia a un habitante de la pampa, diestro jinete y relacionado con los trabajos con animales. Durante la época de la Colonia, el gaucho era el habitante de los territorios fronterizos entre España y Portugal, que vivía de manera libre, y mezclado con otros nativos, alimentándose de ganado salvaje y recursos naturales. Luego pasó a entenderse como los pobladores rurales de gran parte de los territorios del Cono Sur y un tipo particular de cultura[1].  “La denominación “gaucho” recién se comienza a utilizar en forma habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un cierto tipo rural independiente y rebelde de origen criollo, que no obedecía ni aceptaba las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades”[2]. Ya durante la segunda mitad del siglo XIX el término dejó de ser utilizado de manera peyorativa -asociado a contrabandistas, vagabundos y ociosos-, para designar a tipo social, un hombre o mujer con una cultura y maneras propias. Charles Darwin, al visitar la región en 1833, “…dice que Rosas, “al adoptar la vestimenta y los hábitos de los gauchos, ha obtenido una ilimitada popularidad en el país[3].

La figura del gaucho es común a países como Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y el sur de Brasil, puesto que antes de las guerras de Independencia conformaban una unidad cultural, unidad que se vio dividida luego de la conformación de cada nación. De esta manera, aunque mantienen ciertos rasgos y costumbres comunes, en cada país poseen características propias y singulares.

Actualmente, los gauchos están asociados a la tierra, a la destreza con el caballo y los animales, a la capacidad de saber vivir en armonía y respeto con la naturaleza, y a una sabiduría producto de la experiencia y el trabajo en el campo. En Aysén, ser gaucho tiene que ver con la relación con la tierra y con el hecho de ser pionero o descendiente de pionero. Quienes colonizaron esta región debieron enfrentar las dificultades de una tierra asilada, solitaria y de características geográficas y climáticas sumamente adversas, por lo que su ingenio, destreza y capacidad de salir adelante con los elementos básicos fueron las únicas herramientas que les permitieron asentarse. Los gauchos, son hombres – y mujeres-  que son capaces de carnear, seguir huellas y rastros, manejar el hacha, hacer fuego, cocinar, confeccionar lazos y vestimenta, anticiparse a los cambios climáticos, arriar, adiestrar perros, cultivar frutales y hortalizas, en definitiva, saben vivir con todo lo necesario en condiciones externas duras, y valiéndose de ingenio, maestría e inteligencia pueden sacar adelante una empresa tan monumental como fue la colonización de la Patagonia. Los gauchos actuales son los descendientes de estos pioneros, y han heredado sus capacidades, costumbres y destrezas. Ser gaucho es pertenecer a una cultura, ya que comprende modos, tradiciones, lenguaje, trabajos y costumbres propios.  Una cultura de generosidad, de partidas de truco, de historias contadas a la luz del fogón, de acogedores mates al calor de la cocina, de interminables asados luego de una marcación, señalada o esquila, de diestras pialaduras, de siembras y cosechas, de boinas y pierneras, de rancheras y chamamés.

 

DOS VECES GAUCHO EL DE AYSÉN[1]

Debía el gaucho saber                        Es fiel con su perro amigo                Si debe vadear en bote
en pampa o monte enlazar,               nadie se lo ha de tocar                      con su caballo de tiro
ser seguro para el pial,                        y si tiene que vadear                         del cabresto bien cortito
saber subir un arisco,                          en alguna correntada                       puede a gusto manejarle
servicial con los amigos                      lo hace subirsele en ancas               y así el problema evitarse
y prudente al conversar                      puede cansarse o ahogar.                de ser así zambullido.

Ser diestro para carnear                     Si un vacuno hay que botar            Si un río debe nadar
cualquier tipo de ganado,                   no es problema para un gaucho    lo hace donde no hay corriente
saber sacar los asados                         de la nariz y de un cacho                 suelta la rienda y prudente
con certeza y precisión                        fácilmente lo derriba                       va en el lomo del sillero
y manejar el facón                                y lo sujeta de arriba                         o bien busca un quebradero
con gran destreza en la mano.           sin la cola bajo el cuarto.                si es que nadar, no quiere.

Su ciencia está en el saber                  Si es para botar un buey                 Herra solo su caballo
distinguir en las rastreadas                la solución es un lazo                      y solo carga un pilchero
rastros de bueyes y vacas,                   que le aprete el espinazo                sabe tender con los cueros
caballo suelto o montado                     y caiga con suavidad                      protegerse de la helada
o si un perro le ha rodeado                 no se debe un buey golpear           o evitarse una mojada
en el campo la majada.                        se puede quebrar un cacho.           en caso de un aguacero.

Después del mate aclarando              El gaucho domina el lazo               Duerme en el campo tranquilo
recorre el cerco de afuera                   con una destreza tal                         no le teme ni a las fieras,
y lo hace de tal manera                       que puede quebrar de un pial,       porque el caballo zorrea
que detecta pelo o lana                       porque lo ha premeditado              al olfatear estos bichos
o algún rasguño de las varas              para comerse un asado                   caballo y perro son finos
si han sacado ganado pa’ afuera.    si el patrón no ha hecho carnear.    para oír si alguien se allega.

Conoce en la revolcada                       Y para enlazar montado                 Sus cuatro fieles amigos
el color del animal                               si es pesado el animal                     le dan la seguridad
si es macho o hembra, además         sabe que ha de sujetar                    el caballo para andar,
sólo con ver la mojada                        siempre de punta el caballo          el perro, varios oficios
o el rastro de alguna dama                buscando siempre el costado        y el lazo con el cuchillo
que va a caballo en un as.                  y nunca derecho hacia atrás.         falta tiempo pa’ explicar.

Si de noche se extravía                       Si quiere montar un potro            Así fue el hombre pionero
esto no le ha de asustar                      y no dejarlo concoviar                   y muchos todavía quedan
su caballo ha de rumbiar                   la oreja la ha de amarrar               mi recuerdo les respeta
y sacarlo de los montes                      con un doble en la punta               y no los puedo olvidar
y sabe cuando hay viento norte        después tranquilo lo monta         mi intención es siempre honrar
es que el tiempo va a cambiar.         con toda seguridad.                        a quien luchó en esta tierra.

 

 

 

[1] Cf. https://es.wikipedia.org/wiki/Gaucho

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Gaucho

[3] Darwin, Charles (1860). «A Naturalist’s Voyage Round the World. The Voyage Of The Beagle». Project Gutenberg Literary Archive Foundation. En https://es.wikipedia.org/wiki/Gaucho