El Ñire

“Vaya a picar ñire” Le dijo hace algunos años un hombre anciano a un muchacho más joven, cuando este último le dio la mano para saludarlo. Lo que el anciano quería decirle al joven era que no le apretó la mano con suficiente fuerza, y que era necesario entrenarse picando leña -ñire- para obtener la fuerza necesaria.

El ñire, que significa “zorro” en mapudungun, es un árbol nativo de la Patagonia, es muy común encontrarlo y además es muy bueno para usarlo como leña. El Nothofagus Antartica (pariente del Coihue y de la Lenga, Nothofagus Dombeyi y Nothofagus Pumilio respectivamente) tiene un tronco cilíndrico y nudoso que puede llegar hasta los 15 metros de altura y que tiene un diámetro de unos 35 centímetros.

Su corteza es más bien agrietada y rugosa, de color gris, con la apariencia de ser muy vieja. Sus hojas son caducas, es decir, se caen en el invierno, son simples y alternadas, con una forma aovada y un borde ondulado e irregularmente dentado, que en el otoño cambian su color de verde a un amarillo medio rojizo. Su fruto son 3 nueces alargadas de unos 6 centímetros de largo y su madera tiene un color que va del blanco amarillento al café claro, de escasa calidad.

En algunas ocasiones, sobre todo en las alturas, están cubiertos por barba de viejo y es posible distinguir que bajo ellos, los zorros pudieron haber preparado sus madrigueras. Lo que no se puede negar es que en las tardes de frío junto a la cocina, los troncos de ñire suelen ser unos excelentes compañeros.