La taba

La taba es uno de los juegos típicos de la Región de Aysén,  es muy característico verlo en fiestas, celebraciones o simplemente junto al fogón. Su nombre se debe a la taba -un objeto similar al tejo de la rayuela que se juega en la zona central de Chile- el cual debe ser lanzado lejos, desde cuatro hasta unos ocho metros de distancia.

Este juego, que además se practica en otros países de Latinoamérica, podría tener su origen en Grecia, Roma y Arabia, pasando por España hasta encontrar su destino en nuestro continente. En Chile es practicado desde la Colonia y hay documentación que establece que ya desde 1842 hay prohibiciones para practicarlo en cualquier parte. También los araucanos lo jugaban, llamándolo tafán.

Es muy común el verlo en las fiestas de Aysén al aire libre; generalmente, cuando hay un gran conglomerado de personas, se debe a que se está jugando a la taba. Se le reconoce porque hay dos lanzadores que se encuentran entre cuatro a ocho metros de distancia, terreno por el cual debe volar la taba lanzada por uno de los jugadores mientras un gran grupo de apostadores los rodean tratando de adivinar en qué posición caerá o si ésta traspasará la línea preestablecida. Cuando hay mucho público, se designa a un coimero encargado de organizar las apuestas.

La taba lanzada, es un hueso de vaca. Un astrágalo de la pata posterior de un novillo joven, cubierto con dos placas de metal apernadas, una corta y una más larga llamada uña. Cuando el hueso lanzado, cruza la línea y cae con la uña hacia abajo o enterrado (sin que la otra parte toque la superficie), la jugada es buena. Si cae por el lado corto, gana el adversario, y si cae de lado se le denomina hueso y no pierde el tirador.

Para obtener el derecho a jugar y ser lanzador, debe pisarse  la taba cuando ésta cae al suelo luego de ser arrojada por uno de los tiradores y caer “buena”. Y luego de realizarse la apuesta y entregar el dinero, el hueso está listo para ser lanzado.

 

 

 

Bibliografía: Leonel Galindo Oyarce. Aysén, voces y costumbres, editorial Orígenes, 2001.