Retiro de escolares

Entre el 9 y el 17 de septiembre las Casas San Beda, Santa Hilda y el Puesto San Agustín se vieron colmados de espíritu joven por los 23 alumnos y alumnas de IV medio del Colegio San Benito acompañados por 6 tutores. Fue una verdadera alegría volver a recibir escolares en las casas de formación luego de diciembre de 2019. Los jóvenes, además de sumarse a la vida de las casas, tuvieron actividades especialmente preparadas para ellos, como una jornada de fiestas patrias con miras a la Patria celestial en el caso de los hombres, y las actividades conjuntas que se realizaron entre las alumnas que se hospedaron en Santa Hilda y en el Puesto San Agustín.

Para mí San José fue una experiencia inolvidable, donde encontré paz, tranquilidad y logré ver a Dios en el día a día, tanto en las personas como en la naturaleza y en la lectio. Fue una experiencia dónde aprendí a vivir las cosas ordinarias de manera extraordinaria pudiendo así lograr una de las mejores experiencias que he vivido.” Josefina Sierralta

Para mí, la ida a San Jose me permitió abrir un poco más los ojos, fue una experiencia que me llevó a volver a encontrarme con Dios y lograr verlo en las cosas más pequeñas. Aprecié mucho la vida en comunidad, donde todas compartíamos con todas; hubo risas, momentos de silencio y conversaciones de todo tipo en las cuales cada una me fue dejando algo de que aprender. El lugar me facilitó el camino para una reflexión más profunda de un sin fin de cosas, pero sobre todo de mi espiritualidad y encuentro con Dios. Por otro lado, gracias al trabajo y la naturaleza, se abrió un espacio muy lindo para convivir con el resto, aprovechando la desconexión y la falta de responsabilidades que dejamos en Santiago, lo que nos permitió además  entender lo que tanto nos repetían: la importancia de disfrutar el día a día y dejar de lado los pensamientos futuros. Fueron nueve días de rezo intenso, trabajo y aprendizaje, que ya llegando al final me dejaron cansada, pero llena de experiencia y momentos que me servirán para lo que sigue en el camino y que felizmente repetiría.” Matilde Aceituno