RETIRO DE ESCOLARES

El martes 23 de octubre llegó a San José un grupo de 12 alumnos de los 3 colegios del Movimiento Apostólico Manquehue. Los hombres se quedaron en la Casa San Beda y las mujeres en la Casa Santa Hilda. Durante su retiro, los jóvenes se sumaron a la vida de las casas junto a los formandos que se encuentran 4 meses viviendo una fuerte experiencia de oración, lectio divina, vida comunitaria organizada según la Regla de San Benito, estudio y trabajo en el campo.

La tutora a cargo del grupo, Elizabeth Osorio (L08) (promesada DSL), nos cuenta: “La comunidad Santa Hilda nos estaba esperando, para que junto con ellas fuéramos despertando a la santidad. Y desde ese instante, Dios comenzó a hacer una santa persecución luego del anuncio que se nos hizo. Revelándose en las lecturas breves del oficio: “Sed santos, porque yo soy santo”. En el almuerzo, leímos testimonios de personas que conocieron a San Alberto Hurtado, donde fuimos reconociendo la santidad en ellos. De Gaudete et Exsultate del papa Francisco, nos permitió ir profundizando más y querer ser santos hoy, donde Dios nos ha destinado para ser su plan de Salvación con cada uno. Todos tuvimos un encuentro con José Manuel Eguiguren en la casa San Beda, nos dijo “amar significa dejarse penetrar por el amor de Dios”.
Monseñor Luis Infanti de la Mora (Obispo de Aysén), quien celebró la misa en Mallín, nos invitó a rezar por nuestra santidad.

Isabella Fernández (CSB): “¡Fue increíble! Una oportunidad enorme para hacer un pare en la vida y sumergirse en esta aventura, con paisajes preciosos y personas demasiado felices y en paz, que logran traspasarte toda esta energía. Logré tener un contacto muy directo con Dios permitiéndome ver como Él se manifiesta en todo. Logré aprovechar todos los momentos de esta travesía logrando reunir aspectos de Scout, en la vida de comunidad; de Trabajos, en la construcción hacia el futuro del lugar y Misión. Una experiencia que recomiendo al 100 y espero humildemente volver a repetirla”.

Alonso Maureira (CSL): “Es un lugar único e inigualable, donde se puede encontrar la paz tanto espiritual como física, un fuerte encuentro con Dios y con uno mismo. Además el estar desconectado de todo hace que uno reflexione mejor las cosas. La comunidad es un pilar fundamental, estar juntos con los colegios hermanos y los formadores se crea un ambiente grato en actividades, en la lectio, las lecturas y los ratos libres.

Aline Desormeaux (CSA): “Fue un encuentro con Dios a través de muchas cosas como la comunidad, el trabajo, las espiritualidades, etc. Me ayudó mucho a crecer como persona y fortalecer mi fe, ya que la presencia de Dios es muy notoria en todo momento”.

El grupo volvió a Santiago el miércoles 31 de octubre.