Retiro familia Pino Leiva en San Columba

Nicolás Pino y Romina Leiva vivieron un retiro matrimonial en la casa San Columba, en San José. Aquí comparten un poco de lo que fue su experiencia:

N.P: Tomó Pedro la palabra y dijo: “Señor, está bien que nos quedemos aquí” (Mt 17 4a). Este versículo comprende todo lo que he experimentado esta semana. Quedarme en la Palabra de Dios, escuchar e inclinar mi corazón para responder a lo que Dios quiere de mí y de mi matrimonio. Despertar a que mi matrimonio es una vocación que no descuida mi misión, que es llegar a la santidad. Para esto debe ser un espacio para escuchar y responder a su Palabra. Un espacio donde podamos abrirnos, de manera personal y comunitaria a su llamado. Hoy mi matrimonio toma una nueva orientación, enraizada en Dios. Todo lo que hemos ido viviendo a lo largo de nuestro matrimonio ¡está muy bien! Dios fue construyendo un camino para que hoy, yo lo pueda ver transfigurado en San José.

R.L: “Y todos quedaron atónitos ante la grandeza de Dios” (Lc 9 43a). Ha sido un regalo de Dios vivir esta experiencia en San José, en San Columba junto a mi marido y en Santa Hilda junto a la comunidad. El Señor me ha renovado en su inmenso amor por mí y en como ha hecho una perfecta historia conmigo, a través de mi matrimonio y de mi comunidad de Manquehue. El Señor ha “iluminado” mis ojos y me ha reanimado en medio de mi esclavitud (cf. Esd 9,8) mostrándome que el camino de regreso al Padre está ahí, en mi oración, en mi vida en Manquehue y en mi matrimonio. Regreso a Santiago, como los apóstoles luego de la transfiguración del Señor. “Ellos alzaron sus ojos y no vieron a nadie más que a Jesús” (Mt. 17, 8)

Ambos quedaron profundamente agradecidos de la acogida de la decanía, del don de la comunidad y por la historia de amor que Dios está haciendo con ellos.