RETIROS DE SILENCIO DURANTE EL VERANO

Durante los meses de verano llegaron varios ex alumnos de los colegios de Manquehue buscando hacer un retiro de silencio. Algunos se quedaron en la casa San Bonifacio, otros se aventuraron a la laguna de la Guitarra. Es un regalo poder recibir a estos jóvenes que buscan un espacio de encuentro y oración, y que al mismo tiempo abren caminos nuevos de acogida y retiro en San José.

 

Florencia Winter (A14)

Fue vivir 5 días en el presente totalmente. Yo y Dios únicamente manifestado de mil formas, especialmente en la armonía con la naturaleza: los pájaros cantando, la laguna, las flores, árboles y el viento. Si yo ya estaba muy asombrada de todo el lugar y este lugar es solo un punto en el mapa, me pregunto cuanto más de increíble ha hecho Dios. También me pasó que cuando rezaba realmente era con alegría, no sé si antes me había pasado que no podía parar de darle gracias por todo.

Me quedo con una lectura que dice: “podríamos decir mucho más y nunca acabaríamos. Mi conclusión es ésta: 《Él lo es todo.” (Si 44, 27).

 

Ignacio Vallejos (A08)

Desde septiembre que el Espíritu me está empujando al desierto; a través de lecturas, conversaciones, personas e intuiciones. Así fue como pedí que me acogieran una semana en San José durante febrero para tener un retiro de silencio. 5 meses después, Dios me había armado un panorama mucho más completo y profundo, me trajo de vuelta a la comunidad para mostrarme su cariño en cada persona, en cada momento y en cada lugar. “No falló una sola de todas las espléndidas promesas que Yahvé había hecho a la casa de Israel. Todo se cumplió.” (Jos 21,45)

 

Juan Ignacio Benedetti (A11)

Desde que aterricé en Balmaceda y después la acogida recibida en San Beda ante mi inesperada llegada sentí mucho gozo y libertad. Me voy lleno de gratitud y con una misión. “No os engañéis, hermanos míos queridos… Por eso desechad toda inmundicia y abundancia de mal y recibid con docilidad la palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestra vida.” (St 1, 16.21)

 

Nicolás Caro (B18)

De Yahvé dependen los pasos del hombre: ¿cómo puede el hombre discernir su camino?” (Pr 20,24). La experiencia del silencio hace vivir profundamente la comunión con uno mismo. Por un lado, fijarse que uno es débil, pero fuerte al mismo tiempo. Si uno se hace consciente de que está con Dios…Con lo que me más me quedo es el saber desprenderse del control de las cosas y vida. Saberse llevar por Dios y la vida que El nos tiene preparada. Confiando que El nos ama y sabe que es lo que nos perfecciona en el instante, momento o situación en la que vivimos. Si bien no es lo que estaba pensando descubrir en este retiro, creo que es importante.

 

Santiago Martínez (A14)

Jesús me pregunta “¿Aún no entendéis?” (Mc 8,13-21). Entiendo que no se nada, que no soy más que una fuente frágil perseguida por El, y que se quiere inundar de Él, entiendo que tengo que gritarle a mi corazón “¡Puertas alzad los dinteles, levantaos portones y que entre el rey de la gloria! (Sal 24). Mucha gracias, hermanos por la característica acogida.

Se despide,

Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo (St 1,1)