Visita del Papa Francisco a Chile

Con mucha alegría recibimos entre el 15 y 18 de enero al Papa Francisco en Chile. Durante estos días como Movimiento, participamos en las misas del Parque O’Higgins, y en la del Templo Votivo de Maipú.

Aquí les dejamos los testimonios de dos integrantes de nuestra Decanía que participaron como voluntarias…

Testimonio de Paula Samaniego, Comunidad San Felipe Neri

“Apenas supe que el papa veniaa inscribí a mi marido, a mi hijo mayor y a mi para ser voluntarios. La vivencia que tuvimos con mi marido en la visita de J.Pablo II fue tan profunda que queríamos repetirla con el papa Francisco. Así animamos también a nuestro hijo mayor, quien a su vez animó a algunos compañeros.
Al principio no había mucha información, solo que podía tocarnos cualquier trabajo y que podría ser que ni siquiera viéramos al papa. Teníamos que estar abiertos a recibir nuestra tarea.
Cuando nos avisaron que seríamos los acompañantes de los ministros de comunión estábamos más que felices. Ese era el trabajo que todos esperábamos!!
Dentro de los roles, fue el más místico. Ir caminando, con esa cantidad de personas, con la cruz en alto hacía el lugar definido para dar la comunión y ver como nos daban la pasada fue muy emocionante. Ver como la gente se venía encima para recibir la comunión, personas de todas la edades y de diferentes lugares de Chile.
A nuestro grupo nos tocó al día siguiente cuidar los perímetros en 2 calles del centro de Santiago. Ahí tuvimos la suerte de estar muy cerca de él.
Tengo que dar las gracias a Matías Luchsinger quien tomo el rol de jefe de grupo de una manera muy profesional. Siempre nos mantuvo alerta y atentos a las necesidades de los demás. Gracias a él, el grupo creo lazos difícil de olvidar.
Personalmente doy gracias a Dios por haberle hecho caso al llamado para ser voluntaria, fue muy enriquecedor y una experiencia inolvidable.”

 

Testimonio de Rosita Abraham, Comunidad Santa Teresa de Jesús

“Para mi ser voluntaria fue una experiencia inolvidable. Qué gran noticia: ¡El papa venía a Chile!!! como no ser parte? Apoyar o ayudar en lo que se necesitara. Qué orgullo ser anfitrión del representante de Jesús en la tierra… y todo esfuerzo valió la pena: organizarse en familia, el cansancio de las eternas caminatas, noche en vela, madrugar. Fue formar parte de un grupo de personas conocidas y desconocidas con una mirada en común. Tuvimos momentos para  rezar juntos por nuestro país, celebrar juntos y de alguna forma representar a nuestro colegio siendo parte de una iglesia que se construye día a día.”