Convivencias

Los grupos de lectio se reúnen también regularmente para una convivencia. En ella se busca -mediante actividades que pueden ser variadas- el crecimiento espiritual de cada uno de los miembros en particular y del grupo en general; por ejemplo se puede tratar algún tema de la Santa Regla, del Catecismo o del Año Litúrgico, o iluminarse mutuamente mediante la corrección fraterna, la manifestación de las propias faltas, el estímulo de las virtudes, o simplemente por el compartir la historia que Dios va haciendo con cada uno. Al igual que en la meditación comunitaria no puede haber en ella discusiones. Además, en la convivencia se deja un espacio para compartir una comida de camaradería.

La convivencia permite que los miembros del grupo de lectio se conozcan a sí mismos y entre sí. Es importante recordar siempre que este conocimiento de sí mismo y de los demás se produce en las comunidades del Movimiento en un ambiente iluminado por la Palabra de Dios y por el amor de los hermanos, y que esto no significa que se deba decir todo en la comunidad porque san Benito dice que si se trata de un pecado oculto del alma, lo manifestará tan sólo al abad o a los ancianos espirituales que sepan curar las propias heridas y las ajenas, no descubrirlas y publicarlas. (RB 64, 11)