Lectio de la Semana

Martes 27 de Julio 

MOTIVACIÓN

El Evangelio de hoy nos llama a estar atentos en nuestros juicios a los demás, a que la buena semilla crece en nosotros junto a la mala, a confiar que es el Padre quien va separándola.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13,36-43

Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.» .El respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.

Preguntas:
¿Qué me dice hoy esta lectura?
¿En qué momentos he sentido que crece más la mala semilla en mí?
¿Cómo ayudo a los que me rodean cuando veo que la mala semilla es la que parece estar creciendo?


Miércoles 28 de Julio 

MOTIVACIÓN

El Evangelio de hoy nos invita a ir dejando lo que nos impide o nos dificulta buscar el Reino de los Cielos, a poner toda nuestra energía en buscar al Señor que es el gran tesoro poniendo en Él todas nuestra esperanzas.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13,44-46

El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.
«También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.

Preguntas:
¿Qué me anuncia hoy la lectura?
¿De qué me tengo que ir deshaciendo, ir botando para poner mi mirada en el Reino?


Jueves 29 de Julio 

MOTIVACIÓN

Hoy el evangelio continúa hablándonos en Parábolas sobre el Reino de los Cielos, y nos llama a ir distinguiendo y separando en nuestro corazón lo malo de lo bueno, lo que nos lleva a la Vida de lo que nos lleva a la muerte.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13,47-53

También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos. Así sucederá al fin del mundo; saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
“¿Habéis entendido todo esto?” Dícenle: “Sí”. Y él les dijo: “Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de su arca cosas nuevas y cosas viejas.”
Y sucedió que, cuando acabó Jesús estas parábolas, partió de allí.

Preguntas:
¿Qué me dice hoy la lectura?
¿Cómo voy diferenciando lo bueno de lo malo en mi corazón?


Viernes 30 Julio

MOTIVACIÓN

“De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros?” La lectura de hoy nos invita a dejar los prejuicios cuando se trata de quien nos muestra la Palabra de Dios. A estar abiertos a que cualquier persona puede ser un instrumento de Dios para ir acercándome a Él.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 13,54-58

Viniendo a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?» Y se escandalizaban a causa de él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio.» Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.

Preguntas:
¿Qué me dice hoy la Lectura?
¿De qué manera estoy atento a que quienes más conozco puedan mostrarme al Señor?¿Cómo están mis prejuicios respecto a cómo debería ser?
¿Cómo puedo ir abriendo más mi corazón?


Sábado 31 de Julio 

MOTIVACIÓN

El Evangelio de hoy nos llama a estar atentos y escuchar a quién nos muestra nuestros errores y a atrevernos a hacer ver a los otros su error.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 14,1-12

En aquel tiempo se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús, y dijo a sus criados: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas.»
Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla.» Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. Mas, llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.» Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, y envió a decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.

Preguntas:
¿Qué me dice hoy este Evangelio?
¿Cómo acojo la corrección de los otros?
¿Me he atrevido a corregir?


Domingo 1 de Julio 

MOTIVACIÓN

Hoy el evangelio nos llama a poner nuestra mirada y nuestros esfuerzos en lo que de verdad importa, en lo que nos da sentido, lo que sacia nuestra hambre y sed, lo que nos da la verdadera Vida: hacer las obras de Dios.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan 6,24-35

“Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús. Al encontrarle a la orilla del mar, le dijeron: «Rabbí, ¿cuándo has llegado aquí?» Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis visto señales, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello.» Ellos le dijeron: «¿Qué hemos de hacer para obrar las obras de Dios?» Jesús les respondió: «La obra de Dios es que creáis en quien él ha enviado.» Ellos entonces le dijeron: «¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer.» Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.» Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan.» “Les dijo Jesús: «Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed.”

Preguntas:
¿qué me anuncia el evangelio de hoy?
¿Dónde o en qué busco saciar mi hambre y mi sed de vida?


Lunes 2 de Julio 

MOTIVACIÓN

“Dadles vosotros de comer” es el llamado de Jesús a cada uno hoy. La Multiplicación de los panes y los peces es mucho más que un milagro, es una invitación compartir sin medida con quienes nos rodean, a abrir nuestro corazón a quien necesita, a compartir nuestros bienes, nuestro tiempo, a escuchar y a acoger en el amor, con la confianza que El señor pone lo demás

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 14, 13-21

Al oírlo Jesús, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, le siguieron a pie de las ciudades. Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.
Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: “El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.” Mas Jesús les dijo: “No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer.” Dícenle ellos: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.” Él dijo: “Traédmelos acá.” Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiéndolos, dio los panes a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

Preguntas:
¿Cómo me ilumina hoy esta Palabra?
¿A que me llama?
¿Cómo están mi escucha, mi acogida?


Martes 3 de Julio 

MOTIVACIÓN

“Ven” es el llamado que nos hace Jesús a cada uno de nosotros; sólo nos pide que pongamos nuestra mirada en Él, que creamos en Él, que confiemos en que su mano nos guía, nos sostiene en toda circunstancia.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 14,22-36

Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habló Jesús diciendo: «¡Ánimo!, soy yo; no temáis.» Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas.» «¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús. Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!» Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» Subieron a la barca y amainó el viento. Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.»
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Los hombres de aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y le presentaron todos los enfermos. Le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron salvados.

Preguntas:
¿Qué me dice la hoy esta Palabra?
¿A qué le temo? ¿Cómo está mi confianza en la presencia permanente de Jesús en mi vida y en la de quienes me rodean?