LECTIO DE LA SEMANA

Miércoles 25 de mayo

Motivación

Jesús nos promete continuar con su enseñanza, pero esta se realizará a través de la invocación al Espíritu, quien nos revelará los misterios de su vida, muerte y resurrección. ¿Estoy abierta a lo que Jesús me quiere revelar?

Evangelio según  san Juan 16, 12-15

Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.  El me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros.


Jueves 26 de mayo

Motivación

Esta lectura es una gran invitación a creer, a pesar de no entender del todo su mensaje, también a tener paciencia y confiar en su Palabra. ¿Entonces preguntémonos si estamos dispuestas a confiar en él, confiando en que vendrán momentos de gozo?

Evangelio según  san Juan 16, 16-20

 

«Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver.» Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: «¿Qué es eso que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver’ y ‘Me voy al Padre’?» Y decían: «¿Qué es ese ‘poco’? No sabemos lo que quiere decir.» Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: ‘Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?’ «En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo.

 


Viernes 27 de mayo

Motivación

Jesús nos llama a ver su partida como un paso, a nacer a una vida nueva por el Espíritu, a renovar nuestra vida espiritual, iluminados por Él. También nos invita a pedir, confiando en que el Padre nos dará lo que necesitamos. Te invitamos a pensar si estamos dispuestas a confiar en nuestro Padre y si tenemos la humildad de pedirle lo que es mejor para cada uno.

 

Evangelio según  san Juan 16, 20-23

En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentareis, y el mundo se alegrará.  Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo.  La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo.  También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar.  Aquel día no me preguntaréis nada.  En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre.


Sábado 28 de mayo

Motivación

Jesús nos invita a confiar que, al pedirle a Él, estamos pidiendo al Padre, porque son uno, unidos en el Amor por nosotros. Nos llama a creer, a tener fe y a presentarle nuestras debilidades y dudas para que Él actúe. Entonces es bueno preguntar: ¿Cómo estoy pidiendo al Padre?; ¿Deposito mi confianza en él?

 

Evangelio según  san Juan 16, 23-28

Aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre.

Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis,para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre.

Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo.

Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre.»


Domingo 29 de mayo

Motivación

La Ascensión del Señor

Los apóstoles, y toda la Iglesia con ellos, son enviados a llevar al mundo entero la Buena Noticia de Cristo, que murió por nosotros y resucitó de entre los muertos. Permitámosle al Espíritu Santo que nos dé la fortaleza necesaria para dar testimonio de Cristo, el Señor, al mundo entero.

 

Evangelio según  san Lucas 24, 46-53

“Después les dijo: «Estas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: “Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.”» Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas. «Mirad, y voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde lo alto.» Los sacó hasta cerca de Betania y, alzando sus manos, los bendijo. Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo. Ellos, después de postrarse ante él, se volvieron a Jerusalén con gran gozo, y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios.”


Lunes 30 de mayo

Motivación

Para los cristianos el sufrimiento tiene más sentido todavía: Cristo mismo siguió ese camino. Pidámosle que como, a ejemplo de Él, podamos aceptar el sufrimiento en paz y hacer uso de ese camino con el fin de llevar la paz a otros. Cristo nos ayudará a llevar esa cruz, ya que como dice en el Evangelio de hoy, “Yo he vencido al mundo”.

 

Evangelio según  san Juan 16, 29-33

Le dicen sus discípulos: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios.» Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.»


Martes 31 de mayo

Motivación

La Visitación de la Virgen María

María, Arca de la Alianza. Por medio de Ella, Cristo vive entre nosotros, en el corazón de los hombres que con alegría lo reciben. María nos llama a ser portadores de Cristo, a adelantarnos a las necesidades de los demás, invitándonos a renunciar a nuestras propias fatigas, cansancios o comodidades, para entregarnos por entero a servir, llevándolo a los otros con, alegría, amor y paz.

Evangelio según  san Lucas 1, 39-56

 

En aquellos días, se puso en camino María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos:

«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»

Y dijo María:

«Alaba mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.» María se quedó con ella unos tres meses, y luego se volvió a su casa.