Comunidad Santa Escolástica: PEREGRINACIÓN A CANTERBURY EN PENTECOSTÉS

Cristóbal Valdés, oblato: “El sábado 4 de junio partimos en peregrinación a Canterbury en un pequeño y variado grupo de 6 personas. Durante nuestra caminata nos acompañó el tiempo y los signos de Dios. Partimos en Chilham, donde se conserva el ataúd de piedra de san Agustín de Canterbury. En Chilham probablemente están sus restos, escondidos para salvarlos de la destrucción en tiempos de la Reforma. Al llegar a Canterbury pasamos a la iglesia católica de Santo Tomás Beckett, donde se venera todavía una reliquia de este santo que era el foco principal del caminar de miles y miles de peregrinos. Luego seguimos a la magnífica catedral. Allí, como siempre, nos recibieron atentamente y celebramos la Hora Intermedia en la capilla de san Anselmo, donde está su tumba. Más tarde pasamos por las ruinas de la Abadía de san Agustín y luego a la antiquísima iglesia de San Martín. La parte más antigua de esta iglesia es del tiempo de los romanos. El rey Ethelberto, que era pagano, se lo había entregado como oratorio a su mujer, la reina Berta, que era cristiana. En este lugar, san Agustín y sus monjes iniciaron la celebración del Oficio Divino en estas tierras inglesas. Allí mismo, el día de Pentecostés, el rey Ethelberto fue bautizado en 597. 1425 años más tarde celebramos nosotros las primeras Vísperas de Pentecostés, acompañados de la encargada que vino a abrirnos la iglesia especialmente”.