Jornada Encargados de Grupos de Lectio y Promesados

¿NO ARDÍA NUESTRO CORAZÓN EN NUESTRO INTERIOR?” (Lc 24, 32)

Con este lema se dio inicio a la jornada, el sábado 12 de marzo, para todos los EGL y promesados de las tres decanías del MAM. Más de 65 personas se juntaron para vivir y renovar su encuentro personal con Cristo en la lectio divina y recibir un anuncio que los exhortó y animó con su labor de encargados por medio de la acogida y la Tutoría. Las Jefas de Rama comentaron: “Pudimos volver a descubrir en el celo misionero (según MRO 22, 5-8) y la tutoría una exhortación que los animará a todos en su rol de encargados y promesados. Comenzar el nuevo año con gozo por el encuentro con Cristo en la Palabra y del poder compartir ese gozo en comunidad e irradiarlo a otros fue un gran regalo para todos nosotros”.

Mónica Donoso, DSB: “La jornada del sábado fue una muestra más del amor misericordioso de Dios. Con la lectura de los discípulos de Emaús se nos regalaron profundos espacios para reencontrarnos, bajo un mismo espíritu y en comunidad para abrir el oído del corazón a la Palabra del Señor. Una mañana para estar juntos, para rezar, hacer lectio y para renovarnos en el espíritu de la Tutoría. Agradezco a quienes organizaron esta jornada, a quienes generosamente compartieron sus testimonios, a la Cecilia por su charla, cada uno de esos espacios sin duda nos ayudó para poder sentir, al igual que quienes caminaban a Emaús, como arde nuestro corazón cuando dejamos que Cristo nos acompañe en nuestro camino”.

Dominga Mujica, DSA: “¡La jornada fue un regalo demasiado bueno! Poder juntarnos rezar el oficio y hacer lectio, además de ver a toda la comunidad, es lo que necesitaba para volver a retomar la misión de ser encargada de grupo de lectio. Me voy con la convicción de que estoy muy acompañada, que soy instrumento de Dios, y de que Él tiene grandes planes de vida y de amor para mi y para toda mi comunidad. Yo tengo que poner mi grano de arena ¡y Él hace todo lo demás! ¡Gracias señor! por hacer arder nuestros corazones con tu palabra”.

Catalina Correa, DSA: “Fue un gran regalo participar en esta jornada. Después de Laudes nos animaron a escribir en un papel ese miedo, esa culpa, esa pena que nos pesa tanto y entregársela al Señor que sabe hacer las cosas mucho mejor que uno. Se dejaban en una mochila en el patio. Tan simple y fue liberador… para después estar en un grupo y darse cuenta lo enriquecedor que es compartir nuestra experiencia personal de fe. Jesús, así como acompañó a los discípulos de Emaús , también es compañero de camino y es Él, es el Espíritu Santo con su gracia el que me da luz y guía… donde quiera que estemos”.