Retiro Escolares en San José

“RECIBÍ MUCHO MÁS DE LO QUE BUSCABA”

 

Con los lemas “Yo soy Jesús a quien tu persigues” (Hch 9, 5) y “Por eso voy a seducirla, voy a llevarla al desierto y le hablaré al corazón” (Os 2, 16), las casas San Beda y Santa Hilda tuvieron su retiro de fin de semestre entre el 18 y el 28 de junio. Fueron en total 9 hombres y 12 mujeres de los colegios San Benito, San Lorenzo y San Anselmo, acompañados por los tutores Aracelli Mancilla (L20), Salvador Gándara (L11), James Rudge y Francisca Berger (A09).

Tutoría, comunidad, amistad en el espíritu de San José fue lo que vivieron los jóvenes durante estos días. También fue la oportunidad para las formandas de Santa Hilda de anunciar y de dar testimonio de todo lo aprendido y vivido durante este semestre.

Olivia Spoerer, CSB: “Creo que es muy difícil acotar esos 10 días vividos a una idea o palabra y lograr explicar algo que sin duda todos deberían vivir algún día, pero definitivamente encontré un lugar perfecto donde abunda la paz y el gran tesoro de la amistad espiritual, tesoro que abrimos y experimentamos. Creo que fueron días donde por fin pude escuchar, tanto a Dios como a mi misma. Sinceramente ahora si tengo la certeza de que Dios existe y abunda en los corazones de cada persona con la que compartí la experiencia. Me hicieron darme cuenta de que solo me faltaba escucharlo y creer verdaderamente que estaba presente para que me hiciera testigo. La tranquilidad que existía en esa casa rodeada de montañas me hizo traer mi corazón renovado, invadido de pura paz y amor, sentimiento que ahora me gustaría compartir y transmitir”.

Mateo Muzzo, CSB: “Lo que más me gustó de ir a San José fue que tuve la oportunidad de conocer la vida y experiencias que viven los oblatos de la casa, y que pude yo mismo vivir esa experiencia de convivir en comunidad y desconectarme de la rutina de Santiago y sus preocupaciones”.

Camila Clarke, CSA: “Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo” (Qo 3, 1). Este fue el versículo con el que me quedé de esta increíble experiencia, fue un momento para reencontrarme, para desconectarme y para dejarme seducir por Dios, como decía nuestro lema de esos diez días. Pude ver cómo realmente las mujeres que estaban conmigo se movían por amor y con amor en todo lo que hacían, sin duda un lugar con mucha luz”.

Elisa Soriano, CSA: “La experiencia fue una oportunidad para desconectarme y conectarme con el ahora, encontrarme con Dios en la naturaleza y las personas que dedican su vida a buscarlo. Le di un significado nuevo a la tutoría a base de amor, servicio y empatía. Es un lugar lleno de paz donde pude encontrarme y reforzar mi lado espiritual, siempre poniéndolo a disposición de las demás. Formamos una comunidad donde cada una entregó lo mejor de sí misma y recibí mucho más de lo que buscaba”.

Diego Niedman, CSA: “Mi experiencia en San José me acercó más a Dios. Me gustaron las actividades que nos hacían, como ir a la laguna en silencio e ir repitiendo un versículo que nos llamó la atención. Los paisajes eran muy bonitos. Formó una comunidad muy buena viendo la diferencia de cada uno de la comunidad y mostrando que todos teníamos un mismo propósito en esta experiencia. Me invita a seguir sirviendo a las personas que lo necesitan. Me dejaron más claro la historia del Movimiento y de los colegios”.

Antonio Romero, CSA: “Antes de ir no estaba muy emocionado, pero después de haber vivido la experiencia siento que valió totalmente la pena haber viajado diez horas. En San José me desconecté totalmente de Santiago gracias a los momentos de silencio y oración que nos entregaban, además de las actividades que me ayudarán a encontrarme con mi mismo”.