VÍSPERAS GENERALES

“Pues yo estoy en medio de vosotros como el que sirve” (Lc 22, 27)

Se inició el mes de agosto con la celebración de las Vísperas Generales. El lunes 1 de agosto, en cada decanía, se puso el énfasis en el servicio, en el contexto del Mes de la Solidaridad de la Iglesia.

En San Benito, Alexander Harwood (Gap Year 22) compartió su testimonio de misiones: “En las misiones me tocó dar un testimonio en el taller de adultos para un grupo de señoras, y les comenté que las misiones que estábamos haciendo serían una locura en Inglaterra. Allá sería impensable salir a misionar por un pueblo gritando ¡aló! invitándolos a hacer lectio y compartiendo reflexiones sobre Dios. Bueno, tal vez para los chilenos también es una locura. Pero me ayudo a darme cuenta de que ser capaz de hacer esto no tiene que ver con el país en que estoy, porque todo se trataba de los pequeños regalos que el Espíritu nos iba dando a cada uno. Las misiones fueron alimento para mi espíritu, manifestado en los gestos de amor de unos con otros y para mí. Estos fueron la prueba del poder que tiene el amor de Dios en nuestras vidas. Después de todo, Jesús dice: en esto reconocerán que son mis discípulos, en el amor que se tienen unos a otros. ¡Esta es la forma en que nosotros podemos ser proyectores e instrumentos de ese amor que ha sido derramado sobre todos nosotros!

En la Decanía San Lorenzo, compartieron su experiencia de servicio: Nicolás Díaz (IV° medio): “Ya unos días finalizada la experiencia, en un momento de reflexión sobre lo que he vivido esos días, reconozco un Dios omnipresente ya que nunca nos dejó solos y siempre nos acompañó para sacar adelante todo lo que queríamos hacer. A la vez Dios puso a prueba nuestra perseverancia y el amor que podíamos entregar. Como comunidad, nos hizo muy feliz todo lo que logramos en esos días y lo que pudimos compartir en conjunto”. Antonia Blanco (A), Jefa de scout del CSL, invitó a que este mes no solo sea uno en el que nos pongamos al servicio de los demás, sino que también sea un motor para hacer que nuestras vidas sean una constante salida de servicio, en la que demos la vida por el del lado. “Cristo no vino a ser servido si no a servir”, “tengamos su ejemplo presente en nuestras vidas y no nos dejemos estar. Cultivemos este espíritu de servicio en nuestros corazones, desvivámonos por el prójimo y salgamos de nosotros mismos para ser testimonio de que el amor mueve al mundo”.

En San Anselmo, Roberto Quiroga, oblato, reflexionó que “la Regla de San Benito está llena de ejemplos de servicio. Si leemos con atención, y buscamos en ella como un minero busca en una cantera, encontraremos ejemplos de vida y de vida en abundancia. En la Regla se “distinguen grupos preferentes a los cuales atender de manera especial: los niños, los ancianos, los huéspedes, los pobres y los enfermos, agregando un grupo de quiénes aparentemente son los más difíciles. San Benito dedica mucho espacio en su Regla para tratar de un servicio que es insigne y que pareciera que no está de moda: la oración”.

Luego compartieron su experiencia los alumnos de IV medio: Lourdes Silva, de Trabajos y Misiones, Benito Silva, Scout, y Pedro Vega (A15), de trabajos y Misiones de JJM.