X JORNADA MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

Bendice con tus dos manos la familia de este mundo

A fines de junio, el papa Francisco convocó a la X Jornada Mundial de las Familias. Esta celebración se desarrolló con un encuentro en Roma y al mismo tiempo en todas las diócesis del mundo. “Bajo este contexto, el papa Francisco ha estado promoviendo en sus intervenciones la necesidad de que como sociedad construyamos la cultura de la vida, donde todos estamos invitados, sin exclusiones, a creer, a crear, a fortalecer y a colaborar con ella. En nuestra sociedad actual es necesario que los diversos signos de muerte sean superados con el amor, con la inteligencia y con la ciencia humana, siempre en consonancia con la ayuda de Dios, que hace nuevas todas las cosas. Bajo esta premisa la Familia es un actor clave para un desarrollo sustentable donde su eje central es el valor invaluable de la protección de la vida de manera integral desde su concepción natural hasta su muerte natural y digna. Finalmente, este desafío, se materializa en una invitación a ser una sociedad que cuida, protege y promueve el lugar privilegiado de la Familia como espacio esencial para el aprendizaje de la cultura de la vida” (cf Monseñor Julio Larrondo, Obispo Auxiliar, El Mercurio 5/06/22, Carta al director).

Para el encuentro, realizado en el Palacio Arzobispal de Santiago, fue invitado Moisés Chaparro, a hacer un canto a lo divino, como una oración por la familia.

 

Cuarteta:

Alto espíritu fecundo
Padre y rey de los humanos,
Bendice con tus dos manos
La familia de este mundo.

Glosa:

I
Orar hoy por la familia
Es más que una obligación,
Es poner en la oración
La paz que nos reconcilia.
Ese refugio que auxilia
Con el amor más profundo,
Certero y también rotundo
Alegre y a veces triste,
Gracias por lo que nos diste
Alto Espíritu Fecundo.

 

II
Gracias por el matrimonio
Por esa iglesia en pequeño,
Donde brota cada sueño
Que de Dios da testimonio.
Es divino patrimonio
Regalado a los cristianos,
Que nos transforma en hermanos
Y libra de las desgracias,
Por eso gracias mil gracias
Padre y rey de los humanos.

III
Por los jóvenes y niños
Por que puedan encontrarte,
Y al momento de alabarte
Devolver bien tus cariños.
Que su alma tenga los guiños
De tus cielos soberanos,
Que sus corazones sanos
Palpiten por ser mejores,
Todos sus bellos candores
Bendice con tus dos manos.
IV
Que los problemas no sean
Un obstáculo al amor,
Y que no venga el rencor
Donde los hermanos crean.
Y los padres que desean
No hacer nada furibundo,
Solo esperan el segundo
En que el Padre de los cielos,
Bendiga con sus consuelos
La familia de este mundo.

Despedida:

Al fin llenos de confianza
La familia es en verdad,
Incluso en la adversidad
El templo de la esperanza.
Se forja allí la crianza
Nuestra fe y nuestra cultura,
Allí florece segura
La vida de hijas e hijos,
Y con mapadres prolijos
Es templo de la ternura.