LOS PRIMEROS AYSENINOS

Hace más de 14.000 años hay evidencia de una constante presencia humana en el Sur del Continente Americano. Estos grupos de cazadores-recolectores, fueron avanzando desde el norte por el sucesivo derretimiento de los hielos del sur, y el incipiente incremento de las temperaturas de la región. Sin embargo, el territorio más meridional del continente, es decir, lo que se llama la Patagonia Oriental junto con las tierras magallánicas, se vino a poblar posteriormente, entre los 13.000 y los 10.000 años desde el presente.

Pero, ¿Aysén? ¿Cuándo se pobló? Si bien como hemos dicho hubo presencia de “merodeadores humanos” en torno a toda la Región, existe la tesis de que Aysén experimentó un poblamiento retrasado respecto al resto de la Patagonia, por distintos motivos. En primer lugar, los hielos glaciales tuvieron mucho mayor desarrollo y permanencia aquí que en otros lugares. Pensemos, en esta línea, que hasta hoy persisten gigantescas masas de agua congeladas en los Campos de Hielo. Por otro lado, la fisiografía de la región es especialmente complicada, su acceso es dificultoso y su clima, muy complejo.

El poblamiento originario de nuestra región tiene dos vertientes: cazadores-recolectores que penetran lo que hoy llamamos la Región de Aysén desde el oriente, y por otro lado cazadores-recolectores de índole marina, que llega a las costas de nuestra Patagonia Occidental explorando el territorio desde el poniente. Ambas vertientes poblacionales ocurren con siglos de diferencia, es decir, no son contemporáneos al menos en su origen.

En lo que se refiere al poblamiento desde el este, que corresponde a la vertiente más antigua, los primeros vestigios importantes que se encontraron son de bandas que se establecieron quizás de forma esporádica a 80 kms. al noreste de la actual Coyhaique, en un lugar denominado Valle de la Luna. Cambios en las condiciones climáticas, que a su vez produjeron leves transformaciones en la vegetación y propiciaron la vida silvestre, atrajeron a este lugar a grupos humanos hace 8.000 años desde el presente. De hecho, en este lugar, se encontraron restos humanos de dos adultos y tres infantes, que son la evidencia más antigua de humanos en nuestra región. Esta singular familia se pensó que constituían los “primeros ayseninos”. Junto a ellos: huesos de milodón y de un caballo americano, restos de fogones y herramientas líticas (de piedra) como puntas de flecha, cuchillos, etc.

Sin embargo, estos descubrimientos arqueológicos, fueron superados en antigüedad por muchos otros hallazgos, tanto en la zona del río Ñirehuao (de 11.000 años de antigüedad), como en la cuenca superior del río Cisnes (de 10.000 años de antigüedad).

Como rasgos generales de este grupo de primeros ayseninos, podemos decir que eran cazadores nómades, que se alimentaban principalmente del guanaco. Para su caza, utilizaban estólicas: un arma parecida a una lanza corta de madera con punta de piedra que era impulsada por un gancho que multiplicaba la fuerza del brazo. Enterraban a sus muertos en cuevas o aleros rocosos, tapándolos con piedras. Medían alrededor de 1,6 mts. Estamos hablando, por cierto, de grupos pequeños que se movían con soltura entre 100 y 300 kms a la redonda.

 

Luego de haber conocido algo más sobre la historia de nuestra región, ¿te imaginas vivir en estas tierras sin caminos, sin pueblos ni villas, sin protección ni provisión alguna más que tus propias manos e ingenio? Combatir el clima patagón, tener que capturar tu comida a punta de flechas, no tener hacha, ni machete, ni facón. No contar con nada ni nadie en el mundo más que tu creatividad para sortear todos los desafíos de la vida. Espero que el recuerdo de estos primeros ayseninos te haya hecho sentir parte de la historia de estos pagos, y heredero de esta tierra que Dios ha regalado a los hombres como una maravilla, como un verdadero Jardín del Edén.