VISITAS AGOSTO

Agosto ha sido un mes de muchas visitas. Un grupo de jóvenes Manquehue en la Casa San Beda, las hermanas de la Isabel Ortúzar en Santa Hilda y los retiros de la Comunidad de Trabajos del Colegio San Benito y del Área Académica del Colegio San Anselmo, estas dos últimas en el Puesto San Agustín.

 

COMUNIDAD DE TRABAJOS CSB

Yo planté, Apolo Regó; mas fue Dios quien hizo crecer” (1 Co 3,6). Los exalumnos a cargo de Trabajos, quienes acompañan a los alumnos de III° en su formación y aspectos prácticos de la organización, realizaron un retiro que les permitió darse el tiempo para reflexionar, hacer comunidad y rezar. Pudieron “pensar” los trabajos, en un ambiente marcado por la espiritualidad y horario propio de San José.

Daniel Hurtado (B09), quien acompañó a los jóvenes, nos cuenta: “Fue un paso fuerte de Dios por la vida de cada uno. Se nos fue manifestando en la lectio, en el oficio, en la lectura, en el trabajo, en la convivencia, en las conversaciones, en las espiritualidades y en el servicio mutuo. Todo fue encajando de una forma tan milagrosa, que impactó y potenció profundamente en esta proyección de la comunidad de Trabajos que fuimos a buscar”.

Iñaki Cádiz (B21): “Durante los siete días que estuve, me conecté con Dios, con la naturaleza y la comunidad, que es el Consejo de Trabajos, pero aún más importante, me conecté conmigo mismo y mi misión; tanto en los mismos Trabajos como en la vida. Me sentí completamente pleno y despreocupado del futuro y el pasado, fui lo más feliz que he sido en años”.

 

JÓVENES MANQUEHUE HOMBRES:

La casa San Beda acogió a un grupo de 9 jóvenes ex alumnos de San Anselmo y San Benito, en un retiro que estuvo centrado en el tema de la vocación, “¿quién soy?, ¿a qué estoy llamado? Se vivió una alegría constante, y una gran apertura a vivir la experiencia.

Alvaro Gazmuri (B01), quien acompaño como tutor nos cuenta: “Fui testigo de la búsqueda de los jóvenes, y del regalo que tenemos en Manquehue de la lectio, la tutoría, la amistad gratuita, el Oficio, la oración, el silencio, y sobre todo, el regalo que es San Jose. Jóvenes que llegaron en medio de dificultades, se fueron alegres, en paz, conscientes de que Dios les habló, de que tiene un plan en sus vidas, que los creo perfectos, y que parte de la vocación ir descubriendo esto”.

Martín Novoa (B20): “El retiro para mí fue una experiencia muy llenadora. El grupo que se formó tuvo mucho que aportar a eso. Durante toda la semana, con la comunidad de la casa, pude ir abriendo de a poco el oído del corazón para escuchar lo que Dios me quería decir. Los días se pasaron muy rápidos y fueron muy ocupados, tenía que estar muy atento en todos los momentos porque se me estaba manifestando en todas las cosas. Las conversaciones, los paseos, rezos, trabajo y momentos solo. Además de todas las actividades, siento que esta vez con lo que más me quedo fue cómo gracias a los otros se me fueron iluminando dudas y también llegando mensajes llenos de amor, lo que con el paso de los días me llenó de felicidad”.

Tobías Mackay (A21): “Ya había estado en San José en agosto del 2021, por lo que venía con expectativas muy altas para este retiro. Esto no fue un impedimento para vivir una semana llena de amor, servicio y una vida en comunidad que dan ganas de quedarse allá (no es broma, durante un buen rato más). Pude sentir a Dios vivo en mi corazón, en cada una de las actividades. Estoy muy agradecido de la oportunidad de haber estado en este precioso lugar, llego muy feliz y con ganas de seguir viviendo acá toda la experiencia”.

 

ÁREA ACADÉMICA CSA

El área Académica del Colegio San Anselmo vivió una experiencia en el Puesto San Agustín con el objetivo de tener un espacio de encuentro con Dios, amistad y formación manquehuina que les permitiera ver de una manera renovada su misión en el colegio.

Asistieron; Alejandro Greene, Rector; Consuelo Braun, Tutora 4 ciclo; Loreto Gálvez, Directora Académica; Pablo Rosenbaum, Administrador; María José Donoso, Coordinadora Académica 2 ciclo; Francisca Vega, Coordinadora Académica 1 ciclo; Ignacio Silva, Coordinador Académico 4 ciclo; Pilar Canales, Asistente Dirección Académica; Miguel Ángel Olea, Jefe Departamento Historia; Camila Mardónez, Jefa Departamento Lenguaje; Constanza Lira, Jefa Departamento Inglés y Verónica Oñate, Jefa Departamento Religión.

Pablo Rosenbaum, Administrador: “Fue una experiencia llena de señales de Dios, donde pude ver su condición de Padre Nuestro. “Padre” porque me creo con infinito amor y ese amor es incondicional, igual que el de un padre con su hijo. Y “nuestro” porque no estoy solo en esta búsqueda de la voz del Padre, de hecho, no puedo buscarlo solo, necesito de la comunidad. Fue una semana llena de signos muy visibles de la acción de Dios, que se muestra para generar algo en mí; no lo hace para demostrar poder, sino que para que me convierta.”

Verónica Oñate, Jefe de Departamento de Religión: “La experiencia de San José llegó a mí como un regalo inesperado y como tal, lo acogí con cariño y alegría. Haberme encaminado a la Patagonia con la comunidad con quien trabajo fue una experiencia que me llenó de amistad espiritual y vida hecha comunidad. Fue un encuentro con Dios en el cual me manifestó que no solo soy madre, esposa, hermana, educadora, sino que siempre debo recordar que soy una hija amada de Dios y desde ahí sentirme acunada en sus brazos, preparar un desierto silencioso para escucharlo, acogerlo y vivirlo en mi día a día.
Doy gracias a quienes nos acompañaron en el viaje, a las comunidades que nos recibieron, acogieron e hicieron esos días de nevado invierno patagónico un hogar y refugio cálido de tanto cariño. Los llevamos en nuestros corazones. Gracias Abbá por tanto”.

Constanza Lira, Jefe Departamento de Inglés: “Mi experiencia en la Patagonia fue con una fuerte presencia de Dios en las diferentes actividades que realizamos, tales como la lectio, caminatas, conversaciones, trabajos y también en los diferentes lugares que visitamos.
Sentí una gran paz interior que me permitió pensar, disfrutar y sentirme muy afortunada de estar allá, de compartir en comunidad donde se aprende el uno del otro, siempre presente la empatía, humildad y preocupación por todos.
No puedo dejar de mencionar aquellos momentos de distensión, donde la alegría y risas inundaban nuestra querida casa San Agustín. Muchas gracias por haberme dejado vivir esta tremenda experiencia que sin duda será inolvidable”.

Miguel Ángel Olea, Jefe de Departamento de Historia: “A pesar de haberme bajado del avión hace casi una semana, aún “resuenan” imágenes de San José en mi mente. En momentos del día experiencias vividas aquí ahora me remontan a imágenes/recuerdos de lo vivido en la Patagonia, sin ir más lejos, hoy en Laudes recordé la “postal” que se nos “aparecía” a través del ventanal de la Capilla de la Casa San Agustín en cada mañana de Laudes. Es una experiencia integral en la que confluyen Dios, oficios, reflexiones, diálogos, relaciones humanas profundas y también entretenidas, porque la diversión y el humor no fueron excluidos. Todo esto que intento sintetizar en unas pocas palabras me permite concluir que fue para mí una experiencia atemporal que se sigue extendiendo en el tiempo, que me tiene con un pie y parte de mi alma allá y que bueno que sea así, porque para eso fui”.